martes, 22 de octubre de 2013

ALMA DE OTOÑO (por Mariola)



Cuenta la leyenda que hace mucho mucho tiempo vivió en la vieja casona una joven, nadie recuerda su aspecto, ni su nombre siquiera, pero todos saben su historia.

Una noche fría de otoño durante la celebración de una enorme fiesta, la muchacha entró en el salón. Serpientes y escorpiones disfrazados de elegantes damas y caballeros con ricas máscaras cubriendo sus asquerosos rostros, danzaban al son de una melodiosa música, las risas se mezclaban con las notas, el oro del champán competía con el dorado de las lámparas, interés e hipocresía cubiertos de seda y encaje paseaban fastuosos sobre las ricas alfombras persas.
Haciendo caso omiso de su raído traje de lana gris, se dirigió hacia el centro de la estancia con la vista clavada en el dueño de la casa. Unos iris suplicantes avanzaron hacia otros que destilaban tristeza, pero cuando casi estaba a su lado, él se dio la vuelta mostrándole la ancha espalda.

Un extraño crujido resonó entre los alegres compases, mas nadie lo oyó. Bajando la mirada abandonó el festín, subió a su cuarto y tomó la ajada capa envolviendo con ella las viejas cicatrices junto con las nuevas heridas y partió.

Dicen que la vieron cruzar el puente y adentrarse en el bosque hasta que la niebla la engulló, otros que la devoraron las fieras, algunos que murió de melancolía escondida en un rincón, pero todos afirman que en las noches de otoño una extraña dama de sombrío ropaje, regresa a la casona en busca de los pedazos del corazón que dejó esparcido entre sus muros.

Cerró el libro, acarició la exquisita cubierta de piel repasando con cuidado el título grabado en áureas letras y lo dejó en el sofá. A pesar del fuego que crepitaba en la chimenea el frío seguía en él. Con paso cansado se dirigió a la ventana, apoyó la mano sobre el cristal y oteó el horizonte. Allá a lo lejos con el cabello agitado por el viento, unos ojos tristes se clavaron en los suyos preñados de soledad.


domingo, 13 de octubre de 2013

EL HIGHLANDER (por Mariola)



Tumbado sobre la fría y húmeda piedra de la celda de la Torre de Londres,  agitó las encadenadas manos tratando de espantar a las ratas que campaban a sus anchas y que se acercaban descaradas al mendrugo de mohoso pan que le habían llevado hacía un rato, el ruido de las cadenas las hizo soltar chillidos espantados y huir, pero las pequeñas bastardas volverían al ataque más pronto que tarde.

Cerró los ojos en un vano intento por dormir, o al menos entrar en un sopor que aliviara el dolor de sus huesos. Sin saber por qué su mente voló al encuentro que, más de dos décadas antes, tuvo en el claro del bosque junto al río con una extraña muchacha de ojos como ónices y de largo cabello negro como la noche más oscura, que ondeaba a su alrededor mecido por un inexistente viento. Ella estaba ahí al lado de la ribera observando la corriente, con cientos de tartanes de todos los colores de los clanes descansando cuidadosamente bajo sus pies.

Al sentir su presencia, ella sonrió y se acercó con un caminar lento y  tan etéreo que parecía flotar sobre la verde hierba. Al llegar frente a él sus iris se clavaron en los suyos y después de lo que pareció una eternidad se giró y desapareció entre los árboles, antes de que siquiera pudiera preguntar su nombre. Ni una palabra surgió de los pálidos labios sin embargo, su cabeza estaba llenas de palabras no pronunciadas que quedaron grabadas a fuego en su interior.


Eres el elegido, estaré contigo el resto de tus días. Te acompañaré en la guerra y te guiaré en la victoria y en la derrota. Serás perseguido, por justos e injustos.  Conocerás el amor y también el odio, la amistad y esos mismos amigos que te acompañaran en la lucha serán los que te traicionen. Olfatearás el olor de la sangre y tus ojos contemplaran los cadáveres de seres queridos, de hombres y mujeres que te seguirán en la causa. Verás la tierra que amas oprimida por el invasor, sus campos regados por el fluido vital de sus vástagos y el tuyo propio, las esmeraldas colinas clamar venganza con los gritos de viudas, de madres desconsoladas y lagrimas de pena y sufrimiento llenaran ríos y lagos. Y yo estaré ahí, cuando aquellos en los que confiarás te vendan al enemigo. Pero no desfallezcas, aún cuando el destierro te separe de tus raíces. Y no sientas temor el día que me vuelva a mostrar ante ti, aun a sabiendas  que mi presencia será el fin de tu existencia. Sin sacrificio no hay libertad.

Con el cuerpo perlado por un frío sudor, se dio cuenta que la profecía se había cumplido con increíble exactitud. Sólo faltaba una única cosa por suceder.  Abrió los parpados de golpe al escuchar el graznido de un cuervo en la lejanía. Se sentó apoyando la espalda en la piedra y esperó pacientemente la visita anunciada.
 No pasó mucho tiempo cuando la puerta chirrió al girar sobre los goznes y una figura femenina envuelta en una capa hizo acto de presencia. Durante unos segundos permaneció en el umbral estudiándolo, luego al igual que aquel lejano día ella pareció levitar hasta el centro de la estancia. Con parsimonia llevó las manos hasta el borde de la capucha que le cubría la cabeza y la retiró mostrando el rostro, que no había cambiado ni un ápice desde la primera vez.
Cuando se acercó quiso alzarse pero los grilletes le impidieron poco más que hincarse de rodillas. Ahí estaba la Morrigan y está vez no se iría con las manos vacías.

    Ha llegado la hora ¿verdad? —demandó con queda voz y tragó saliva al verla asentir. — Hazlo ya, que sea rápido te lo suplico. 
    No me corresponde a mi arrebatarte la vida —replicó alzando las palmas—, aquellos que te mantienen cautivo serán quienes me entreguen tu alma.

Apartando la vista de él, se giró dándole la espalda y continuó su diatriba.

—Aún deberás padecer un terrible suplicio,  la crueldad de tus enemigos se cebará en ti, serás despojado de tu honor, desnudo y atado a dos caballos te arrastrarán por las calles, para después ahorcarte. No te dejarán morir, antes de que esto suceda serás castrado, destripado y verás tus entrañas arder en la hoguera, entonces tu aliento se extinguirá  —Se volvió para enfrentar la palidez del hombre que la contemplaba con ojos perdidos—Tu nombre será emblema de orgullo y será pronunciado con fervor por la libertad, los tuyos te venerarán a través de los siglos y tu valor será símbolo de patriotismo y ufanía para el pueblo escocés. La muerte te hará inmortal.

Apretó los párpados con fuerza cuando ella desapareció como un fantasma dejándolo solo. Sintió miedo, dolor y frustración,  pero alzó la cabeza con dignidad cuando dos soldados ingleses entraron en la celda y de malos modos lo empujaron hacia el exterior.

—¿Has perdido tu valentía Wallace?  —preguntó uno de ellos arrancándole parte de las vestiduras.
—Habla asqueroso traidor —inquirió el otro golpeándole en las costillas con tanta ira que quedó tumbado boca arriba en el suelo.

Un solitario cuervo sobrevoló el patio antes de posarse en una rama cercana y graznar. Incorporándose  y manteniéndose erguido con dificultad debido a los empujones e impactos de los sassenachs que lo conducían al patíbulo murmuró.


ALBA ¡GU BRATH!

domingo, 6 de octubre de 2013

DESTINO FINAL (por Mariola)



Sentada al borde del abismo balanceo mis esqueléticas piernas. Observo con detenimiento a esas criaturas llamadas humanos. Ah, pobres diablos tan prepotentes, tan pagados de si mismos, esos que se creen dueños y señores, amos del mundo subidos en pedestales de barro, amasando fortunas,  codiciando los bienes ajenos, envidiando a sus semejantes… Insulsos pecadores, llenos de taras, asesinándose entre si por riquezas que jamás poseerán, matando en nombre de dioses que nunca vieron, justicieros de la nada...

Esos que se pasan una vida sin vivir, ocupados no en ser mejores sino en ser más que los demás, esos que por que a veces ganen una mano creen que vencerán una partida ya amañada desde su comienzo. Yo reparto las cartas y siempre guardo los ases entre las mangas de mi raída túnica, esperando con paciencia el momento de mostrarlos. No hago distinciones entre razas, clases, género o edad, todos me gustan, ni tengo prisa después de todo, mi existencia es eterna desde que el mundo es mundo y quien sabe si más allá de su final, seguiré aquí.

Me alzo sobre mis pies y comienzo mi implacable caminar, es hora de cortar algunos  hilos del destino, de  recoger parte de la cosecha. Sonrío de anticipación  imaginándoles perdiendo su vanidad, el orgullo y la dignidad, con  las caras desencajadas, los ojos desorbitados y lastimeros, las bocas abiertas emitiendo silenciosos gritos de terror, por que todos tiemblan de miedo ante mi presencia. Y ahí desnudos, solos y con las manos vacías, alzan la vista hacia mis cadavéricas cuencas e imploran llorosos lo que les fue concedido y no supieron valorar, tiempo para amar, crear, lograr, para existir más allá de respirar.


Y tú que ahora me lees, recuerda que la vida no es infinita. Aprovecha cada instante, por que quien sabe, tal vez seas el siguiente en recibir de mi visita.

domingo, 8 de septiembre de 2013

DOS SUEÑOS, DOS HISTORIAS.



TRAS UNA ILUSIÓN (Ade)

Nada podía haberme preparado para lo que vi al abrir la puerta que llevaba al gimnasio, dos espléndidos y sudorosos cuerpos masculinos se contorsionaban al ritmo de complicados y contundentes golpes, que sin duda habría aniquilado a un humano. Mis retinas siguieron el movimiento de los grandes músculos esculpidos en sus desnudos torsos y brazos haciendo que la respiración se me atascase en la garganta al imaginarme pegada y rodeada por ellos. Los dedos me hormiguearon cuando deslicé la vista por las caderas posándola en las firmes nalgas. Soltando el aire despacio eché a andar empapándome del calor que desprendían hasta situarme entre ambos aprovechando uno de sus giros.

Alcé una temblorosa palma dejándola descansar contra el estómago del vampiro que tenía frente a mí.

—¿Estás segura hembra?

El sonido grave del rey vibró a lo largo de mi piel impidiéndome gesticular palabra. Como respuesta lo acaricié subiendo por los hombros para terminar enredando las falanges en el largo pelo tras su nuca, a la vez que llevaba la mano libre hacia atrás llamando al rubio guerrero.

—Si que lo está —afirmó Throe extendiendo húmedos besos por mi cuello.

Buscando el ansiado contacto tiré del oscuro cabello y cuando mis labios fueron aprisionados aspiré su lengua con codicia.

—Oh, si —gemí fuerte cuando sus dientes me mordisquearon y la pelvis rotó sobre mi trasero.

Una queda risa me hizo abrir los ojos provocando que una vergüenza terrible me abrumase.
 —¿Otra vez pensando en las musarañas? —requirió una burlona voz.








QUIMERA (Mariola)

Tumbada en la cama aprieto los muslos para mitigar el deseo que empieza a nacer al recordar. Solo fue un sueño, uno tan vívido que aún percibo el calor del poderoso macho a mí alrededor, el tacto acerado y sedoso de su enorme verga en mis dedos, el sabor de su esencia llenándome el paladar. Ahogo un jadeo al rememorar como su daga rasgó mi ropa y el frío filo del metal acarició peligrosamente mi piel antes que su lengua serpenteara por mis pezones descendiendo por mi vientre, arañando, lastimando, mordiendo, para devorar el palpitante centro de mí ser. Mis manos se zambullen bajo las sábanas buscando aplacar la lujuria creciente al evocar al guerrero entre mis piernas, el empuje salvaje de sus caderas contra mi pelvis, los envites rudos, las caricias hirientes al tiempo que mis uñas se hincaban en sus omóplatos rasgando su espalda. Gimo contra la almohada con el primer temblor, un rostro con la muerte escrita en él y una sonrisa sardónica aparece nítidamente entre el velo del orgasmo, unos iris crueles me observan satisfechos desde más allá de la realidad, antes de comenzar a desvanecerse.

—Sanguinario —murmuro en vano tratando de retenerle.

Me levanto confusa mas apenas doy unos pasos cuando mis retinas quedan presas en el reflejo de mi cuerpo desnudo en el espejo, obviando el resto de marcas mis ojos se prenden de las dos punzadas gemelas que destacan en mi ingle izquierda.


—Mía —reverbera una voz grave en la soledad del cuarto.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Gracias por ser como eres. FELIZ CUMPLEAÑOS, MARIOLA


viernes, 7 de junio de 2013

VIDYA


DIPLOMA CONCURSO BELLAS Y BESTIAS CON "EL BESO DE LA MUERTE"

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DIPLOMA CONCURSO EL BIEN Y EL MAL CON "EL ROSTRO DE LA INOCENCIA"

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