sábado, 12 de diciembre de 2009

CONQUISTADO POR LA PASIÓN (CAPÍTULO21)

Brianna descansó su cuerpo sobre el pétreo pecho de Niall, le gustaba sentirlo cerca, percibir su calor en la espalda, el poder y la fuerza con que asía su talle, su cálido aliento acariciar como un susurro su sien, cerró los ojos paladeando ese mágico momento.


Niall iba tenso, aunque la sentía suya abandonada a su abrazo, era consciente que cualquier paso en falso la haría levantar la guardia, sin poder evitarlo besó suavemente su sien, ella murmuró algo pero no se apartó, arrastró su boca por su perfil hasta llegar a su esbelto cuello, se detuvo unos instantes deleitándose con el aroma a flores y a mujer que su cabello y su piel desprendían, se embriagó con aquel olor, la deseaba, la anhelaba con tanta necesidad que dolía. Alzó la cabeza al llegar junto al lindero del bosque, más allá escondido entre los árboles y por donde el río discurría con calma, se hallaba un lugar especial para él, donde iba a tranquilizarse, a pensar o a tomar decisiones importantes, muy pocos lo conocían y sin saber por qué quiso que ella supiera de su existencia. Tan pronto como llegaron a los primeros árboles, detuvo a su caballo, bajó de un salto, ató a Maise y a Caraid a la rama de uno de ellos y tomó a Brianna por la cintura para bajarla de la alta grupa del animal, aferrada a sus hombros la deslizó a lo largo de él buscando sus ojos, hasta que sus pies tocaron el suelo, su cuerpo ardió lujurioso y por la forma en que ella respiraba, supo que Brianna también estaba afectada.


-¿Por qué nos hemos detenido? -preguntó apartando la vista tímidamente.
-Quiero mostraros algo -entrelazado los dedos entre los suyos comenzó a adentrarse en el bosque.


Brianna lo acompañó entre los grandes árboles con la cabeza gacha, ella jamás se atrevió a internarse en aquella espesura, sabedora que animales salvajes habitaban en él, además, no podía mirarlo, no sin sentir una punzada de deseo, iba a ser muy difícil odiarlo o mostrarse indiferente cuando él desplegaba toda aquella ternura ante sus ojos. Una nube negra empañó su felicidad brevemente, imaginando que habría llevado allí a Muriel, sacudió la cabeza desechando ese pensamiento y la alzó, ahora estaba con ella, solos, y no permitiría que el recuerdo de aquella maldita mujer enturbiara ese maravilloso momento de intimidad con su esposo. Anduvieron internándose en el frondoso bosque durante unos minutos, de pronto un amplio claro apareció ante ella, una alfombra de tréboles se extendía bajo sus pies, el sonido apagado de la corriente le llegaba como una suave canción, la llevó a la orilla, donde un gran y anciano sauce llorón acariciaba con sus ramas las tranquilas aguas, sin soltar su mano Niall se sentó, dándole un leve tirón para que hiciese lo mismo. Permanecieron en silencio observando el paisaje, escuchando los ecos del bosque, ellos y la naturaleza, Brianna le miró de reojo, sus rasgos eran relajados, bellos, sin sombras.


-Este paraje es precioso -musitó en voz baja.
-Es un lugar especial para mí -contestó sin apartar la vista del río que discurría lentamente-, pocos saben de su existencia. Es la primera vez que traigo a alguien aquí, quería compartirlo con vos.
-Os lo agradezco -contempló sus manos entrelazadas, sonriendo feliz ante la inesperada sorpresa-, se respira paz aquí, me gustaría volver alguna vez.
-No quiero que vengáis sola -la miró por primera vez desde que llegaron-, y no quiero que vengáis con nadie que no sea yo.


Brianna asintió, deshizo el contacto de sus mano y dejó descansar la suya sobre su regazo, aún notaba el calor en la palma, se quitó los zapatos y levantándose caminó hacia la ribera dejando que el agua acariciara sus pies mojando el dobladillo de su vestido, Niall se colocó a su espalda y posó sus manos en sus hombros, descendiendo con calma por su brazos, ella suspiró de deleite cuando sus dedos rozaron su piel desnuda. Lo amaba, lo amaba tanto.


-Niall -murmuró-, siento tanto no ser la mujer que esperabais.
-Brianna.
-Sé que me odiáis -se removió pero no se volvió.
-No os odio -sus dedos se crisparon sobre sus hombros.
-¿No me odiáis? -preguntó con esperanza.
-No.
-¿No os molesta que ande entre vuestras gentes con mis hierbas?
-No.
-¿No os molesta que os desafíe?
-No -la giró para verle la cara.
-Y... ¿aún queréis besarme? -dijo bajando los ojos.
-Yo... -le levantó la barbilla con un dedo-, es una de las cosas que más deseo en el mundo. Pero no lo haré.
-¿Por qué? -demandó sorprendida por el rechazo.
-No os gustaría la repuesta, mi señora.


Niall vio reflejada la desilusión en su bello rostro, maldita sea, sabía que si la besaba la poseería en el suelo como un animal salvaje, sin importarle su delicadeza o sus protestas, y con lo excitado que estaba no iba a ser dulce y cariñoso, su sangre hervía en sus venas como un volcán a punto de erupcionar. Por mucho que ansiase apartar el dolor de aquellos preciosos ojos, no la tocaría.

La congoja se apoderó de Brianna ante el rechazo de su esposo, pensó que la deseaba, que en este día tan especial algo había comenzado a germinar entre ellos, tal vez todo fue producto de su imaginación. Al observarlo con detenimiento vio en el fondo de sus lagos azules las llamas del deseo, sin embargo se negaba a satisfacerlo, ¿cuál sería la causa?, por su cabeza pasaron mil y una ideas, descartándolas todas. Brianna se moría por revivir las sensaciones que él le despertó en sus aposentos, alzó un dedo y repasó la cicatriz que la cruzaba su mejilla.

-¿Qué os ocurrió? -sintió como se estremecía bajo su contacto.
-Fue hace muchos años, en una batalla -bajó los párpados y se dejó acariciar.
-Debió doleros mucho -recorrió el contorno blanquecino nuevamente.
-Sentémonos -dijo llevándola de nuevo a donde estaban antes-. Sí, me dolió y me marcó para siempre, es algo con lo que he de vivir. Lamento si os de asco.
-¿Asco?, por el contrario, creo que os da un aspecto atractivo, fiero -le dedicó una tímida sonrisa-, sí, creo que os da carácter.
-Sois increíble, esposa mía -soltó una carcajada-, muchos hombres han temblado al ver esta herida, muchas mujeres han llorado de miedo y casi han vomitado al verla, y vos decís que me da carácter.

Brianna besó su mejilla, repasando la terrible marca con la punta de la lengua. Niall, que no estaba preparado para tal demostración de afecto, se estremeció violentamente, esa mujer lo volvía loco, ni siquiera Muriel que juraba amarlo, había sido capaz de tocar una sola vez aquella mejilla y allí estaba su esposa, besándola, lamiéndola, demostrándole que no le importaba su aspecto. Algo se nació dentro de él, una nueva sensación, unos nuevos sentimientos. Brianna le estaba poniendo muy difícil su promesa de no tocarla, al sentir sus suaves dedos deslizarse por su cuello, ladeó la cabeza y capturó sus labios. Lo que comenzó siendo un beso tierno y delicado, se convirtió en una hoguera de pasión, sus lenguas danzaron, se buscaron, recorriendo cada centímetro de sus bocas, aferrada a él prisionera de sus brazos, el beso se volvió más salvaje, tórrido, tanto, que Brianna pensó que se consumiría bajo aquellos labios abrasadores. Al momento estaban arrodillados sobre la hierba, Niall apretujaba el cuerpo de su esposa contra el suyo acariciándola avariciosamente por encima del vestido, Brianna deslizó las palmas por su hercúleo físico hasta abarcar sus firmes nalgas. Deseaba con toda su alma que El Lobo la devorase con su candente pasión.

Las pequeñas piedras se clavaron en su espalda cuando él la tumbó, pero lo único que le importaba era disfrutar del calor que le producía su esposo al ascender por sus piernas desnudas, era lo más maravilloso del mundo. Niall se extasió con el terciopelo de su piel, el mundo había dejado de girar, todo lo que necesitaba se encontraba allí, estaba sediento y la boca de Brianna calmaba su sed, estaba hambriento y el cuerpo delicado de ella saciaba su gula, tenía frío y su fuego le daba calor. Sí, Brianna era su vida, su felicidad y la tenía al alcance de su mano, la amaba más que a nada en el mundo. Se detuvo al instante con el corazón golpeando con ímpetu dentro de su pecho, se incorporó de un salto y sin decir una palabra se alejó, dejándola tumbada sobre la hierba.

El frío ocupó el lugar de la anterior calidez, se bajó el vestido avergonzada tragándose las lágrimas que amenazaron por desbordarse, se puso en pie y abrazada a sí misma, se quedó parada en medio del claro, observando al hombre que nuevamente se había apartado de su lado. Él se volvió de repente examinándola como si fuese una desconocida. Brianna quiso decir algo, pero de su oprimida garganta no salió nada, el dolor del repudio era tan grande que la ahogaba.

El desconcierto de Niall era patente, por una parte le mortificaba la tristeza reflejada en sus hermosos ojos verdes y por otra el descubrimiento que acababa de hacer lo dejó paralizado, amaba a su esposa, Santo Cielo, ¡amaba a Brianna!

-Será mejor que os calcéis -dijo apartando la vista y comenzando a andar-, es hora de retornar.

Se puso los zapatos y caminó tras él cuidando de no tropezar con las ramas y las raíces salientes que aparecían por doquier, ya se había humillado suficiente por un día. Esperó al llegar junto a los caballos que pacían tranquilamente, Niall fue hasta su yegua, la desató y tomándola por la cintura la depositó encima suavemente, permaneciendo unos segundos más de lo debido sobre su talle.

-Es preferible que volváis a la grupa de Maise -sin más se giró y de un salto montó sobre Caraid, comenzó a trotar con ella a la zaga, se detuvo para esperarla y cuando la tuvo a su altura cabalgó a su lado, buscó sus ojos que brillaban por las lágrimas contenidas, el corazón se le encogió al ver la desolación que revelaban.

-Brianna -su voz sonó dura-, es mejor que regreséis sola.
-Sí -le apartó la mirada, estaba a punto de ponerse a llorar y no quería degradarse más por ese día, azuzó a su yegua para que siguiera caminando.
-Hacedme caso mujer -sujetó las riendas de Maise deteniéndola-, os lo digo por vuestro bien.
-Ya os hago caso -espetó tironeando de las cintas de cuero-, ahora si me disculpáis, he prometido hacer unos remedios para la madre de Jamie.
-Pensáis que estoy siendo cruel con vos -acarició su mejilla-, no os rechacé Brianna, os deseo y lo sabéis, simplemente es que... yo... olvídadlo-, murmuró tras unos momentos de duda-, pero si continuo cabalgando a vuestro lado, os acabaré montando en mi semental y haciéndoos el amor sobre él.
-Niall -él ya no la oyó galopaba, se alejaba a todo galope en dirección al castillo, una resplandeciente sonrisa se perfiló en los labios de Brianna mientras lo veía desaparecer tras la colina.

5 comentarios:

firiel dijo...

OoO....


quedé así.. que bello capi..
pero ahora viene la parte en que muriel hace sus maldades, claro etá u.,u

pero al fin el cabeza hueca ese aceptó parte de sus sentimientos, pero claramente como buen hombre, se asutó jajajajjajaja

sandra dijo...

Por fin, ya era hora de que Niall aceptara sus sentimientos y de una vez por todas deje a la bruja de Muriell y descubre todas sus maldades.

Que capitulo tan bonito, que romantico pero pobre Brianna mira que dejarla así en el claro jajajaja

Ade dijo...

-Bienvenida Sandra, me alegro de que este capítulo te animase a comentar. Gracias.

Y si que es romántico ¿verdad?

-Claro que se asustó Firiel, imagínate con lo que es él y de repente, ¡zas!, descubre que está enamorado de Bri.

Pero estoy de acuerdo en que fue un capítulo bello.

Johan dijo...

Firiel tiene toda la razon! Tipico de hombres!!, siempre les asustan lo desconocido es obvio que nunca a conocido del amor! por algo corre despavorido!, ya lo dije anteriormente si es que estos laird solo piensan con el aparato de su orgullo!!
Pero por lo menos una pequeñita ventanita se ha abierto para mi bri, poco a poco pero le esta ganando al mal, vamos bri!! Solo espero que este Niall no crea que tiene algun deber hacia esa cobra de muriel por no amarla, o peor aun que piense que ama a las dos!!, si es asi la ventana se cerrara por completo T^T. Y yo terminare muerta por exceso de intriga xD

Aunque hay algo que no entendi mucho, es obvio que huyo porque descubrio que la queria pero porque luego le dice que sabe que ella piensa que es cruel, pero que la verdad es que la desea .... no entiendo. Normalmente eso los hace perder el control no huir, aunque con este niall siempre me equivoco xDDD. Que chico mas complicado!

Pobre brii, la duda cada ves la carcome mas!!, y todo por culpa de esa rata, vamos chicas!! hagan por lo menos que ese descerebrado de niall descubra algo!!, pero es que como todo le puede salir tan bien a esa muriel, si es mala maluca!! Por mi bien mental hagan que algo le salga mal! es que me desespera!

Aunque tengo que concordar con los comentarios anteriores fue un capi muy lindo, sobre todo por que el angelito briana termino con una RESPLANDECIENTE SONRISA jajaj XD
Esperando el proximo como siempre!! y que sea tan lindisimo con este, entiendase que no aparesca la demonio!

Hoy hablo puras tonteras no?, ando un poquitin exaltada....
Besos!

Mariola dijo...

Como siempre gracias por sus comentarios.

Me alegro mucho que os gustara el capi y que disfrutarais con la semi caida de Niall jajaja.

Sandra, como dijo Ade BIENVENIDA, ojala sigas disfrutando de la historia y comentando.

Johan jajaja, Niall no es el mal yo más bien diria que es un cielo jajaja, y respecto a la pregunta que no entiendes, pues eso, él estaba asustado y la cara de ella tenía que ser un poema, menuda fustración, Niall es muy listo y desde el principio ha sido frío a la hora de tomar decisiones no?

Besitos para todas, y como supongo que deseais saber más, voy a subir el nuevo capi.

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