martes, 2 de febrero de 2010

AHORA Y SIEMPRE. CAPÍTULO 3


Megan descendió por la pendiente y se sentó en la orilla del río apartando las lágrimas de un manotazo, era idiota, ¿qué le importaba a ella que el tal Colt Elliot le preguntara por la coqueta de Nicky Preston?, sí, se sentía atraída por él, era normal, ese hombre era un espécimen masculino de primera calidad, en su imaginativa lista de belleza masculina alcanzaba el 10 y comparado con los hombres que conocía bueno, comparados con ellos los rebasaba y en mucho. Megan era consciente de sus atributos, la naturaleza aunque no se portó mal del todo con ella, se podía haber esmerado un poquito más, su rostro era tan corriente como el de cualquiera, sin ningún rasgo especialmente llamativo, sus senos no eran demasiado grandes aunque tampoco eran pequeños, sus piernas no estaban tan mal…, claro que si se comparaba con la señorita Preston era consciente que, no sólo salía perdiendo, sencillamente se volvía invisible y no sólo en lo físico, sino en cualquier plano que pudiera existir o inventarse más adelante. Bueno no era como Nicky y nunca lo sería, ella no sabía flirtear, nunca se le dio bien eso de pestañear sensualmente, carecía de la habilidad de hacer que los hombres se volvieran a su paso. A ella la observaban con amabilidad, con dulzura, pero nunca con deseo, todas las miradas lujuriosas estaban dedicadas a la Barbie, que caminaba dejando una hilera de cadáveres a su paso, una senda de babas tras sus andares de modelo, de sus sonrisas llenas de promesas… Mierda, estaba cansada de ser una buena chica, estaba hasta las narices de ser la perfecta vecina, la perfecta amiga, la perfecta todo, no anhelaba ser como esa presumida, con la reputación más manchada del pueblo y una larga lista de amantes, pero por una vez en la vida, deseaba a un hombre, al que estaba allí arriba solo, si fuese otra clase de chica hubiera sabido como seducirlo, arrastrarlo a la cama, si fuese otro tipo de mujer ahora estaría haciendo el amor en vez de lamentándose como una tonta.

Colt tomó el martillo y algunos clavos y se puso a trabajar, pero no conseguía concentrarse, la idea de que se comportó como un auténtico capullo con Megan no se le iba de la cabeza, se dio cuenta del cambio que sufrieron sus facciones cuando preguntó por Nicky, la desilusión que mostraron sus ojos durante una décima de segundo, no era estúpido y la vio mirarle con el deseo brillando en sus pupilas, puede que a él no le interesara ella en modo alguno, pero eso no era motivo para ofenderla y era consciente que al preguntarle por otra mujer lo hizo. Pero tampoco se iba a culpar por eso, él no tenía interés en resultarle atractivo a nadie, y si se lo resultaba a la señorita Tilman era problema suyo. Dio un martillazo más sobre la tabla del suelo, su imagen abandonando presurosa la cabaña tratando de ocultar las lágrimas contenidas apareció de nuevo en su cabeza, una punzada de culpa lo invadió un momento, soltó la herramienta y salió de la casa. Bajó por la pequeña loma, tomando nota mental que en cuanto tuviera tiempo, debería poner unas cuantas piedras a modo de escalones para facilitar el descenso. La vio un poco más allá, sentada con las rodillas entre los brazos, con la cabeza apoyada sobre estas mirando al frente, perdida en sus pensamientos, Colt caminó hacia ella haciendo crujir las piedras bajo sus pies, pero siguió sin moverse, como si no lo oyera, se sentó cuando llegó a su lado. Alzó la vista, lo miró un instante y volvió a clavarla en el agua que bajo los rayos del sol lanzaba destellos plateados.

-Esto es hermoso -dijo él, tratando de establecer una conversación.
-Si.
-¿Estás bien? -preguntó indeciso.
-¿Por qué no iba a estarlo?
-No sé –miró de soslayo–, pareces triste.

Un silencio incómodo se instaló entre ellos, Colt contempló su perfil, su nariz salpicada de diminutas pecas, su mejilla sonrosada, vio como abría la boca para replicar, pero no dijo una sola palabra, estaba claro que quería estar sola y él no se sentía precisamente a gusto, se puso en pie y se sacudió el trasero apartando los restos de hierbas y polvo.

-Es hora de comer, así que te dejo ya –se excusó deseoso por regresar a su casa.
-Vale –asintió mirándolo brevemente-, que aproveche.
-Megan, si… -se detuvo un momento-, bueno, si quieres comer conmigo.
-Gracias por la invitación -esta vez no apartó los ojos de él-, he traído mi propia comida.
-De acuerdo, pero si te apetece un buen plato de sopa de bote, ya sabes.
-¿Sopa de bote? -hizo un mohín de asco y sonrió.
-También tengo judías y alguna que otra lata de albóndigas en su salsa -se fijó en sus labios curvados antes de encoger los hombros con desgana.
-Prefiero mi pollo frío.
-¿Pollo?, hace siglos que no como pollo, ¿no te apiadarías y lo compartirías con este pobre hambriento? -juntó las manos suplicante.
-Ummm... –rió al ver su gesto de humor-, bueno, compartiste tú café conmigo, así que supongo que podría y de paso hacer mi buena obra del día.
-¿Te gusta el vino? -preguntó Colt sonriendo.
-Sí, pero sólo traje agua mineral, es lo que suelo beber.
-Si me prometes que no te largarás con mi ración de pollo, traeré una botella en un minuto –la vio asentir y levantarse-, no te muevas de aquí.

Megan lo observó alejarse con pasos largos y firmes, suspiró ante la magnífica vista que le ofrecía su espalda ancha y su cabello ondulándose con la suave brisa, sería tan delicioso enredar los dedos en aquella mata de pelo, volvió a suspirar cuando él se perdió de su vista ladera arriba, se giró, tomó su cesta, sacó un pequeño mantel y lo tendió sobre el suelo, luego dos pequeñas fiambreras y una botella de agua, él apareció minutos después, se había recogido la espléndida melena en una cola y agitaba una botella en una mano y dos vasos en la otra.

-Son de plástico -aclaró cuando llegó a donde ella estaba-, espero que no te importe, pero hasta que no me traigan todo lo que encargué no tengo otra cosa.
-No, claro -aseguró abriendo la tartera con la carne, tendiéndosela para que tomara un pedazo.

Comieron en silencio, disfrutando de la paz que proporcionaba aquel lugar, acabaron con el pollo y con la fruta que había en el otro recipiente, él le sirvió otro poco de vino que ella no bebió, después de comer, se tumbaron mirando al cielo.

-Hacía mucho que no comía tan bien –murmuró quitándose la camisa y poniéndola bajo su cabeza-, si no tuviera tanto por hacer podría dormir un rato.
-¿No te relajas nunca? -preguntó fijándose en los magníficos músculos de su vientre.
-Bueno, supongo que se debe a mi trabajo, donde es importante mantener la tensión –contestó con voz cansada.
-¿A qué te dedicas? –deslizó la vista por sus pectorales, se puso boca arriba obligándose a dejar de admirarlo, imaginar lo suave que resultaría esa piel dorada en sus palmas no era una buena idea.
-Me dedicaba a… -se aclaró la garganta-, era domador de caballos, y participaba en los rodeos.
-¿Eras bueno?
-Sí, muy bueno –Megan notó el cambio en su voz, ahora más melancólica-, pero eso ya no importa.
-¿Y por qué lo dejaste? -se apoyó en un codo y esperó.
-No quiero hablar de eso -respondió clavando sus ojos en ella.
-Lo siento –se tumbó de nuevo, arrepentida de haber preguntado al destellar en las profundidades de sus oscuros iris la tristeza.
-No importa -murmuró-. ¿Sabes?, creo que por una vez me tomaré la tarde libre, dormiré esa siesta.
-Entonces será mejor que te pongas esto o te abrasarás -le tendió un bote de crema protectora.
-Vienes bien provista ¿eh? No me quemo tan fácilmente.
-Ya veo que estás bronceado –ella vertió un poco en su mano y pasó la crema por el rostro con movimientos circulares-, supongo que debes pasar muchas horas al sol, yo sin embargo me abraso rápidamente si no llevo cuidado.
-Es mi color natural, se debe a la sangre india que corre por mis venas –se sentó y observó como se detenía, examinándole de soslayo antes de continuar aplicándose más protector, apostaría su moto que recogería sus cosas, daría cualquier excusa y saldría corriendo de allí.
-¿Mucha? –interrogó recorriéndolo, los rasgos de su raza se mostraron ante ella en toda su magnificencia, desde la forma de la nariz a sus angulosos pómulos.
-Cada gota -seguía expectante, ¿cuanto tiempo más permanecería tan tranquila como parecía?-, soy comanche, mis padres lo son, mis abuelos lo eran…
-Entiendo –guardó el bote en la cesta y lo miró-, pero tu nombre no lo es.
-Tengo un nombre indio, Kankana -susurró desviando la vista hacia el cielo-, pero hemos tenido que adaptarnos a los tiempos, ahora tenemos nombres anglo sajones comunes.
-Kankana -repitió recostándose a su lado-, es precioso, pero Colt es bonito, te queda bien.
-¿No te importa? -arqueó una ceja sorprendido.
-¿El qué? -musitó adormilada.
-El estar aquí junto a mí, ya sabes lo que dicen de nosotros, somos asesinos de niños, violadores de mujeres, ladrones…
-¿Has matado algún niño o has violado a alguna mujer? -demandó con los párpados bajados.
-No, no he matado a ningún niño y no he forzado a ninguna mujer a estar conmigo si no lo deseaba –confirmó alargando la mano para apartar un mechón que le cruzaba el rostro.
-¿Me vas a cortar la cabellera? –parpadeó al sentir sus dedos rozarle la cara.
-Jajaja. No, claro que no, eso ya no se hace.
-Bien, entonces no me importa, me gusta mi cabello -bostezó-, además, no tengo nada de valor para que me robes.

Colt siguió su ejemplo y se relajó por completo, aquella muchacha era una caja de sorpresas, compartió la comida con él, bromeó y a pesar de no conocerle, allí estaba, completamente dormida sin el menor temor, la tensión que se apoderó de él cuando habló de sus orígenes desapareció tan pronto la vio acostarse sin más, sabía que lo más lógico era que saliera corriendo, gritando y huyendo, no sería la primera vez que le pasara algo parecido, pero no estaba preparado para la reacción de ella, ni chilló, ni se mostró aterrorizada, por el contrario la calma y el humor con que se tomó la noticia lo tenían aún pasmado. El sol, la buena comida y el vino comenzaron a hacer efecto, un leve sopor se fue apoderando de él y sin prestar resistencia, se dejó ir, hasta que el sueño lo venció.

CONTINUARÁ...

14 comentarios:

Maribel dijo...

¿Una buena comida? ¿Un buen vino? ¿Y una siesta?????? ¿Nada mas??????

Niñas... ¿Y el postre???? Un chocolate templado, por ejemplo... jejeje.

Besos guapas y massssssss

Enamorada de las Letras dijo...

Si como dice Maribel, me dejaron con ganas. Sigan

Ade dijo...

Maribel ¿Te parece poco chocolate templado ese indio?
Tú lo que quieres es que haya tomate, confiesa, jajaja, yo por mi parte lo hago, así que Mariola toma nota:

¡¡Queremos tomate!!

Me hubiese extrañado que Megan saliese corriendo asustada, porque parece una mujer lista y seguro que sabrá sacarle provecho a esa laaarga melena que tiene él, jeje.

ana dijo...

yo tambien quiero tomate y del bueno te apuesto lo que quieras a que ella fliparia al meterlo entre las piernas jajaja

Yrex Dionisius dijo...

Mmm no entendí lo del tomate pero bueno.....

Marioly, créeme que por unos minutos, a leer la primera parte e sentí Megan, cómo da en la madre que el chico que te gusta te pregunte por otra... que si lo sabré yo. Por lo demás, la historia me parece estupenda, cada capítulo me enamoro más de Colt, definitivamente yo tampoco habría salido corriendo después de ver ese cuerpazo.

Y sigo llamándome Esperanza, que quiero la historia de Eleazar eh?

Besos

Sabry Sandal dijo...

Salir corriendo??

Pero si dan ganas de tirarse encima de él... La verdad es que me dieron ganas de matarlo cuando preguntó por la otra zorra... pero supo como enmendarlo, un chico q comparte su vino, definitivamente vale la pena, uhu!!

Espero q luego de la siesta nos des algo de acción, Mariolys... todas lo demnandamos!

Besitos, chikis!

Sandra dijo...

se me ha ocurrido, a que no estaría mal que mientras se hecha la siesta sueñe con Megan y no con la otra? y un sueño de esos que te dejan sudando jajaja

excelente capítulo chicas

Mariola dijo...

Hola guapas, primero que nada gracias por los comentarios, os juro que me parto con vosotras.

A ver Ade mira la que liaste con el dichoso tomate. Yrex tomate es sinonimo de chocolate en este caso.

Pues no sé que pasará, pero la chica es timida y a él parece gustarle la otra, así que a saber lo que se me ocurrirá para el proximo capi.

Yrex tendrás la historia de Eleazar, no sé cuando pero la tendrás prometido jajaja.

Ay Ana jajaja, si sólo de pensarlo flipo yo que pena que no tenga un Colt cerca.

El sábado un nuevo capitulo que espero que les guste, mientras besos y abrazos para todas.

Ade dijo...

Te pusiste a pensar en lo que dijo Ana y a saber donde se te fueron los pensamientos (jeje, seguro que por donde se fueron los míos) y pusiste sábado en vez de viernes.

Menos mal que soy algo así como Pepita grilla.

Mariola dijo...

Ade gracias guapa por avisar, en que estaría pensando. Fue cuestión de gel.

lea dijo...

parece que tras uin pequeño lapsus de tonteria en el segundo capitulo, Colt vuelve a ser el hombre lindo y cariñoso que demostró en el priemro. Aunque eso de que le preguntaran a Megan por la Zorra mayor no me gusto nada!

Y ahora que ya me he puesto al dia, esperare pacificamente a que llegué el siguiente capitulo. Muchos besos.

Maria dijo...

bueno me estoy poniendo al dia,wowww dos cap,atrasados q tengo q atracon mas bueno pa'hoy domingo.

Este en si,esta bien.....pero como dicen las demas me esperaba algo mas....un postre???

Un bs chiquillas

Iris dijo...

Siiii, parece que empieza a interesarse por ella, los hombres son tan tontos, que piensan que todo lo que reluce es oro, pero los inteligentes se fijan, en algo mas, y creo que Colt no es tonto.

Besos

Ani dijo...

jaja ahora que he empezado no puedo parar!!! si Megan es un encanto, muy pronto se dará cuenta xD
sigo,sigo,sigo

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