martes, 11 de mayo de 2010

AHORA Y SIEMPRE (CAPÍTULO 30)

Aún adormilada estiró el brazo buscando el cuerpo de su marido, al sentir el contacto de las sábanas frías bajo su palma abrió los ojos y se sentó asustada creyendo que él se había marchado otra vez. Respiró de alivio cuando se percató de su presencia. Colt estaba junto a la ventana, vestido sólo con sus vaqueros y el cabello lacio y revuelto cayendo por su espalda.

Se levantó dando un tirón a la sábana, envolviendo su cuerpo desnudo en ella antes de dirigirse hacia él.

No pudo pegar ojo en toda la noche, las dudas lo carcomían, le arañaban el corazón y le destrozaban el alma. Lo que consideraba bien en un momento, al segundo siguiente le parecía una aberración. Había intentado sin éxito dormir, apartar todo pensamiento de su cabeza y descansar, pero tras removerse inquieto y temiendo desvelarla, con pesar apartó los brazos de Megan de él y se levantó con cuidado de no despertarla. Se sentó en una silla y la contempló dormir embelesado, era tan bonita.

Durante los minutos que permaneció con la vista fija en aquel hermoso cuerpo que yacía abandonado al sueño, y tal como le sucedió la noche anterior, se le pasó por la cabeza desaparecer sin mirar atrás. Mas los instantes de vacilación le restaron el valor suficiente para abandonarla sin darle una explicación. Rió ante su propia mentira, lo cierto es que no tuvo coraje suficiente para renunciar al calor, al placer de aquella mujer que dormía ajena a sus pensamientos con las manos bajo el rostro a modo de almohada, la verdad era que le costaba mucho renunciar al amor que su esposa le ofrecía a manos llenas. ¡Cobarde!, se gritó a si mismo. ¡Cobarde egoísta!

No quería escapar, pero tampoco podía soportar la voz de su conciencia que le pedía a gritos que la dejara en paz. Sintió una punzada de deseo cuando ella se dio la vuelta dejando a la vista su esbelta figura, paseó la vista por sus senos, su vientre y la curva de su cadera y le picaron las manos por tocarla. Su miembro se irguió hinchado de deseo, quiso acercarse, despertarla y fundirse en ella una vez más. Enterrarse en ese volcán que era su mujer y abrasarse con su fuego para siempre. Completamente excitado, se incorporó de la silla y tomó sus pantalones que permanecían tirados en el suelo y se los colocó sin molestarse en abrocharlos -tampoco le resultaría fácil con la erección que tensaba su entrepierna- y fue hacia la ventana.

No sabía el tiempo que llevaba tratando de aclararse, de decidir que diablos iba a hacer, pero era mucho, había visto las estrellas titilar en el cielo, el sol romper la noche y alzarse majestuoso tras la cima de la montaña y hacía al menos una hora que brillaba iluminando el nuevo día de verano, uno en el que su futuro, para bien o para mal quedaría resuelto. Oyó el crujido que emitió el somier al levantarse Megan, percibió sus pequeñas pisadas sobre la madera acercándose a él. Quiso volverse, besarla y regresar con ella a la cama para hacerle el amor una y otra vez, pero no era capaz de encontrarse con sus ojos soñadores. Apretó los párpados, tan fuerte que le dolieron, cuando sus esbeltos brazos le rodearon la cintura y depositó un beso en su espalda antes de apoyar la mejilla contra él.

Megan avanzó cautelosa pero con decisión hacia Colt, no podía verle el rostro y tampoco lo necesitaba, la tensión que se dibujaba en sus anchos hombros era suficiente para darse cuenta que continuaba batallando contra si mismo, una lucha en la que esperaba que la cordura se impusiera por encima de las dudas, deseaba que el amor que sentían el uno por el otro ganara la guerra que sabía que estaba teniendo lugar dentro de aquel hombre que amaba con todas sus fuerzas, porque no podría soportar perderlo de nuevo, no sería capaz de vivir si no lo tenía a su lado. Se abrazó a él y lo sintió temblar bajo su caricia.

—Colt —susurró besando nuevamente su omoplato—, dime que me quieres.

—Te quiero —contestó sin dudar y sin volverse—, te quiero mucho.

—Mírame —lo soltó y tirando de él lo forzó a mirarla—, dime que te quedarás conmigo.

—Megan —estudió el rostro amado memorizando cada rasgo—, yo…

— ¡Dímelo! —chilló asustada por el destello que brillaba en los negros iris de él.

Incapaz de contestar afirmativamente a aquella orden apartó la vista para no tener que ver el dolor que cruzó por la cara de su mujer. Las lágrimas comenzaron a llenar sus ojos y a resbalar por sus mejillas como pequeños ríos que él quiso secar a besos. Malditos fueran Sarah y Bob por haberle engañado con aquella asquerosa treta, maldita fuera Megan por no odiarlo como se merecía y maldito fuera él mismo por no haber dado marcha atrás cuando estuvo a tiempo. No se inmutó cuando ella comenzó a golpearlo en el pecho.

— ¡Dímelo! —sollozó casi sin fuerzas aporreándolo con desesperación.

—Opih, escúchame —la sujetó por las muñecas deteniéndola.

— ¡No! —Se removió inquieta hasta que logró que la soltara—, no quiero oírte Colt.

Dio un paso atrás y luego otro y otro hasta que estuvo lejos de él y de su mirada cargada de pena, mientras oía como todo su mundo se rompía ante ella sin que pudiera hacer nada. Algo se enredó a sus pies y estuvo a punto de hacerla caer, bajó la vista y vio que era la camisa de Colt, la que ella le había arrancado palpitando de deseo, creyendo que todo volvería a ser como antes. Se agachó y la tomó arrugándola entre las manos.

—¡Vete! —le lanzó la prenda que apenas si lo rozó—, si quieres irte ahí tienes la puerta, pero sin excusas.

Roto ante la imagen de desolación que presentaba su esposa apretó los puños a los costados. El pelo le caía enmarañado, tenía los nudillos blancos de agarrar con fuerza la arrugada sábana que la cubría…, se acercó a ella y la asió por los hombros.

—Por Dios —la sacudió con fuerza— ¿no entiendes que lo hago todo por ti?

—¡Mentira! —le gritó desafiante.

— ¿Crees que no me gustaría poder aceptar lo que me ofreces? —volvió a sacudirla una vez más antes de apartar las manos de ella.

— ¿Y por qué no lo haces? —Preguntó clavando la mirada en él—, ¿Por qué no te agarras a mi y dejas que me aferre a ti? ¿No te das cuenta que te necesito? ¿Qué no seré capaz de volver a amar en mi vida como te amo a ti?

—Porque… —le dio la espalda agitando la cabeza, deseando no escuchar lo que ella le chillaba con angustia—, porque tengo miedo.

— ¿Miedo? —su tono era de asombro total.

—Sí Megan —se revolvió aprentando los dientes—, tengo miedo de que un día ese amor que tanto defiendes se convierta en compasión o peor aún en lástima—, posó un dedo sobre sus labios al verla que iba a replicar—, que esa dulzura que hoy brilla en tus ojos se transforme en odio, que dejes de reír, de vivir, porque te hayas quedado con un hombre que tal vez en poco tiempo no sea más que un maldito trozo de carne inútil en una cama.

—No hables así —susurró acongojada. —, por favor.

—Te entrevistaste con el doctor Talbot —se dio la vuelta para evitar su mirada ahora llena de lastima, se pasó la mano por el rostro nervioso—, sabes lo que esta jodida enfermedad puede hacer conmigo.

—Sí —se acercó a él con pasos tambaleantes—, me informó con todo tipo de detalle de todos y cada uno de los síntomas—, la miró por encima del hombro cuando posó la mano en su espalda—, pero también me habló de los avances, abrió una ventana de esperanza, aferrémonos a ella Colt, juntos.

—No puedo hacerte esto —exclamó apartándose de su lado—. Dios mío Megan, sabes que mi corazón puede fallar en cualquier momento, que mi aparato respiratorio puede verse afectado, que sufriré trastornos intestinales, que puedo perder el oído y la vista, que incluso...—, se detuvo un momento para tomar aire—, que incluso…

—Sí, sé todo eso —lo interrumpió—, y también puede que salga a la calle y me atropelle un coche, que me duerma y no vuelva a despertar, que mañana me detecten un cáncer y me diagnostiquen un mes de vida…

—No podré… —se corrigió rápidamente—, no querré darte hijos.

—No me importa Colt —comentó con tristeza.

—Claro que te importa —“bingo” pensó satisfecho al ver que acaba de tocar una fibra sensible y dolido por lo que ello suponía.

—Me he informado sobre eso —clavó la vista en él furiosa por su tono desdeñoso antes de continuar— se está investigando con células madre y en algún sitio ya se ha conseguido que el bebé nazca sano…, y si no siempre podemos adoptar.

— ¿Adoptar? —Preguntó con la vista perdida en un punto tras ella—, no serán tuyos.

—Lo serán, míos y tuyos —susurró esperanzada dando un paso hacia él—, porque los amaremos con todas nuestras fuerzas y los sentiremos nuestros.

Adoptar, sí podrían hacerlo, un niño moreno o una niñita preciosa en la que volcar todo el amor… No, sacudió la cabeza molesto al darse cuenta de los derroteros que estaban tomando sus pensamientos. La adopción era una ínfima solución al problema, pero ¿y el resto? Maldijo para sus adentros al percatarse que Megan había conseguido que soñara despierto con una vida de la que no iba a disfrutar, su todavía esposa, con su forma de hablar hacía que pareciera todo tan sencillo, pero no lo era.

— ¡Cállate! —gritó apretando los puños a los costados—, para de rebatirme cada jodida cosa que te digo, esto no es un estúpido cuento de hadas con final feliz.

—No, no lo es —tragó saliva y con ella su pesar—, y por lo visto tú tampoco eres el príncipe azul del que me enamoré. Lo siento, discúlpame por querer…—, se apartó una lágrima de un manotazo—. Dame unos minutos para que me vista y te prometo que no volveré a molestarte.

—Megan.

—Ya no puedo más Colt —dijo derrotada—, te dejaré en paz para que lamas tus heridas tranquilo, para que te revuelques en esa lástima que tanto temes que sienta por ti—. Fijó sus ojos en él que permanecía callado y cabizbajo, con los hombros tan hundidos como si soportara el peso del mundo en ellos-. —No puedo continuar luchando contra ti, he perdido y lo siento de verdad, por que creí que podríamos salir adelante juntos—, hizo una leve negación antes de darse la vuelta—. Ya no me quedan fuerzas.

Colt alzó la cabeza y la vio alejarse hacia la cama, por el temblor de sus hombros sabía que estaba llorando, era un cabrón idiota e insensible, un capullo integral de primera categoría. Ya tenía lo que quería, lo que durante meses andaba buscando, al fin Megan desaparecería de su vida, lo dejaría consumirse en paz. Una fría soledad lo congeló por dentro, sabía que en cuanto ella abandonara aquella casa, en cuanto pusiera un pie fuera de su vida no sería capaz de sentir nunca más. Comenzó a morir cuando la vio recoger sus ropas del suelo. Se llevó las manos al rostro, se le aflojaron las piernas y se dejó caer sobre el duro pavimento.

Al oír el golpe de la madera Megan se volvió, Colt estaba de rodillas en el suelo y se cubría la cara con las manos. La angustia de que estuviera sufriendo un colapso o un ataque la hicieron correr a su lado.

—Colt —lo sacudió por los hombros—. ¿Qué te ocurre?

—Ayúdame —sollozó enterrando el rostro en su vientre y rodeándola con los brazos—. Dios mío ayúdame.

Megan enterró los dedos en su cabellera y con suavidad le apartó de su cuerpo, necesitaba verle la cara. Aquel hombre tan grande lloraba como un niño, aquel orgulloso al que amaba como nunca amó a nadie balbuceaba cosas incoherentes como un muchachito destrozado. Las lágrimas corrían por sus mejillas hasta su barbilla formando gotitas que empapaban sus muñecas y le rompían el corazón. Su indio fuerte y decidido la miraba con los ojos opacados y era tanto lo que le trasmitían aquellos ónices ahora apagados, que se le hinchió el pecho, no era sólo amor lo que veía en ellos, también confianza y necesidad. Le pedían a gritos consuelo y ayuda y le daría eso y todo lo que hiciera falta. Recogería con calma los pedazos de Colt y con toda la ternura y el cariño del mundo los uniría de nuevo, recompondría al hombre y no permitiría que nunca más se alejara de ella, porque era suyo y por lo tanto lo cuidaría, lo amaría hasta que la Muerte los separara.

—No te vayas —suplicó titubeante—, no me dejes.

—No quiero irme —contestó poniéndose de rodillas para estar a su altura—, eres tú el que me echa de tu lado.

—Sólo deseaba una vida mejor para ti —masculló sorbiéndose la nariz.

—Lo sé —apartó con los pulgares las diáfanas gotas que se deslizaban por los marcados pómulos—, pero no hay nadie mejor para mí que tú, porque tu eres mi vida.

—Megan —deslizó las manos hacia su espalda—. Señor, la vida no va a ser fácil de aquí en adelante.

—Lo será mi amor, nosotros haremos que lo sea —besó las mejillas y sintió el sabor salado de su llanto en su boca— sé que será duro, pero estaré contigo siempre, seré tu otra mitad, y si la desgracia y la enfermedad nos golpea, lucharemos y venceremos.

Colt se quedó sin aliento ante la decisión y el coraje de su esposa, su diminuta mujer era más valiente que todos lo que conocía, tenía más valor que él mismo y sentía tanto amor por él que era capaz de todo. ¿Cómo pudo nunca apartarse de aquella angelical criatura? ¿Cómo pudo por un instante pensar que lejos de ella ambos serían más felices?

—Y si Dios desea que tu cuerpo se retuerza por la enfermedad —continuó sin dejar de besarlo—, te prometo que me convertiré en tus ojos, en tus oídos, en tus manos y tus pies.

—Perdóname —susurró apretándola contra él—, perdóname por el daño que te causé y por el dolor que vendrá en el futuro, perdóname por no poder dejarte ir de mi lado.

—Mi dulce Kankana —acarició el negro pelo como si fuese un bebé—. ¿Cómo te voy a condenar por amarme tanto? No hay nada que perdonar, todo está bien ahora.

—Te amo- dijo él abrazándola con fuerza- te amo más que a nada en el mundo.

—Yo también te amo- susurró besándole la mandíbula-, desde el mismo instante en que te vi.

—Megan, mi amor…

—Shhh —le posó un dedo sobre los labios haciéndolo callar—, ahora sólo ámame, hazme sentir que has vuelto a casa y que no te marcharás nunca más.

—No amor —se inclinó y sin soltarla la tumbó en el suelo—, jamás volveré a perderte.

—Nunca me has perdido, he sido tuya desde que llegaste a mi vida—, enredó los dedos en su cabello y lo atrajo hacia ella buscando su boca—. Bésame.

Colt bajó la cabeza y se encontró con los cálidos labios que respondieron al instante a la invasión de su lengua. Tirando de ella se sentó haciendo que la sábana que la cubría cayera entre ambos, sintiendo como los suaves y blandos senos se estrujaban contra su tórax. Las trémulas manos recorrían su espalda, arañando con las uñas la piel mientras gemidos ahogados surgían de su garganta, o tal vez de la de los dos. Sin dejar de besarla y acariciarla se puso en pie y la llevó a la cama. La depositó a lo ancho y resbaló los labios por la mandíbula y la columna de su cuello, lamiendo la pequeña vena que palpitaba en él. Megan ya estaba desnuda, la tela que alguna vez tapó el cuerpo de Megan quedó en medio del cuarto dejándola desnuda y sus pantalones acababan de salir volando en alguna dirección indefinida. Se arrodilló entre sus muslos y deslizó las manos por la piel sedosa de aquel cuerpo que temblaba, estremeciéndose bajo su contacto.

Megan no podía soportar más el calor que la consumía, levantó las piernas y las cruzó tras las prietas nalgas de Colt empujándolo hacia ella, pidiéndole sin palabras que la llenara. Buscó y encontró sus abrasadores ojos, que permanecieron unidos cuando él la colmó, cuando él la embistió una y otra vez e incluso cuando ambos alcanzaron la cúspide del placer. Bajó las pestañas lentamente y sonrió, era suyo ahora y lo sería siempre.


Continuará...

15 comentarios:

Mariola (presidenta del Club Colt forever. ¡Arriba ese machote! dijo...

Hola chicas aquí os dejo el PENÚLTIMO, capítulo de Ahora y Siempre. Espero que os guste. Besos.

Iris dijo...

Penultimo ya?, oh, voy a echar de menos a Colt. Que emotivo a sido todo, de verdad que cuando cae de rodillas y llora, me lo habría comido, ay que bonito, me ha encantado, pero me da mucha penita que se acabe. En fin seguro que nos deleitáis con otra de vuestras maravillosas historias.

Besos

Perséfoneluz dijo...

Uff como dijo Iris, muy emotivo el capitulo. Me encanto esta historia y veo que esta llegando a su final, voy a extrañarla. Todavia no puedo creer que pase de odiar a adorar a Colt...

Besotes.

ana dijo...

señor parezco una magdalena pero estoy contenta por que esta historia demuestra cada vez mas que los hombres son gilipollas (esto lo digo por que no encontre a mi marido la semana pasada total me voy a echar a lesbiana) asido un capi muy bueno besos jajajajaja

Bonnie dijo...

Hay Dios mio , estoy como ana , con el pañuelo en la mano, puede ser por la alergia pero yo creo que es por el capitulo, Dios no puedo evitarlo.
Definitivamente me la descargo enterita cuando este para descarga, y no la borrare nunca, es precioso esto que has escrito, que razón tenia Iris, me encanta.

Miles de besos


Bonnie

mariana dijo...

guauuuu capitulo de infarto... que emocionante esta esta historia, sigue escribiendo que cada vez me gusta mas

saludos

Citu dijo...

Un capitulo muy bello, me da mucha pena que termine esta historia, les mando un beso

Ade dijo...

Ana ¿te harás lesbiana? Jajajaja, mira que lo mismo a tu marido le gusta y te resulte luego más fácil localizarle, jeje. El morbillo está ahí.


A mí ese momento rodilla con él llorando desconsoladamente me mató, si no le llega a acunar Megan entre sus brazos lo hubiese hecho yo sin ningún problema, es más, me jodió no poder hacerlo. ¡Mierda!

¿Verdad que da penita que se termine? Pero MÍ Colt (sí Sabry, leíste bien, MÍO) siempre estará presente en mis pensamientos, ese indio será imposible de olvidar.

Sabry Sandal (Ja, Colt, caíste!! No podías seguir haciéndote el duro por más tiempo!!) dijo...

Antes de comentar, voy a tener que aclarar un par de tantos con, Ade, sí, con vos, Ade: DEJA DE ADUEÑARTE DE LOS PROTAGONISTAS!! Naahhh, no dejes de hacerlo que me divierte mucho "pelear" con vos :D

Ahora, para lo que vine:
Tomé como personal la siguiente declaración:
"—Perdóname —susurró apretándola contra él—, perdóname por el daño que te causé y por el dolor que vendrá en el futuro, perdóname por no poder dejarte ir de mi lado."

Colt es de todos tus heróes cabernícolas, Mariola, mi favorito, y he aprendido a quererlo despueeees de todo lo que me ha hecho sufrir, el HDP, si hasta creo que me voy a poner a llorar porque YA lo estoy extrañando, snif!!!

No quiero q la historia se termine!!

Muchos cariñitos a todas, nenas!!

Sandra dijo...

Ya el penúltimo. No quiero, voy a echarles mucho de menos.

Ya casi había perdido la esperanza con Colt pero cuando por fin se da cuenta de que la ha perdido, es cuando reacciona. Como se suele decir "nunca se sabe lo que se tiene hasta que se pierde", verdad? preciosa la escena. Aunque me da pena que llegue el viernes y con él el último capitulo.

Muchos besitos a todas chicas.

ana dijo...

ade te juro que a mi marido le daria un atake dice que no me comparte con nadie y yo digo que se vaya a la mierda que me voy a buscar una tia para ver si por lo menos lloramos juntas viendo los capis y asi despues tener algo de sexo que ultimamente me tienen a pan y agua jajajaja

Vero (mex) dijo...

pasando lista chicas.....me pierdo un capitulo y cuando lo leeo decido hablarle a mi novio y darle algunos tips jejeej y despues leeo el de hoy y decido mejor ir a la tienda por mas pañuelos snif...que hermoso capitulo chicas..saludos y besos esperando el fin y nueva historia jijij....

Johan dijo...

Lo mismo que todas las demas chicas, hermoso cap TT, y con los pañuelos empepados!. Dios cuando lei que le pedia que lo ayudara y que no lo dejara solo, casi quede con paraplejia!! y solo me repetia a mi misma si mariola no lo deja con final feliz tendra una sanguinaria seguidora bajo su manga XD, pero quedaron junto y amandose -suspiro- haaa, la envidia me corroe el alma jaja.

El penultimo!!! como rayos pasa tan rapido el tiempo!! extrañare muchisisimo a esta parejita!!! si esto termina ahora si me voy a un rancho ¬¬U.

Esperando el proximo y ultimo descenlance final TT, como terminara?? me muero por leerlo, no me diras que colt hara otraa de su tonteras no??

Besotes!!, y Ade! espero verte a ti ganandote el pan al igual que mariola! probre chica es la unica que trabaja ¬¬

Mariola (presidenta del Club Colt forever. ¡Arriba ese machote! dijo...

Hola chicas, siento no haber podido agradeceros antes vuestros divertidos y sentidos comentarios, cosas de la gripe, pero ya soy medio persona de nuevo.

Sí ya el penúltimo, esto no podía durar para siempre más que nada por el bien mental de Megan jajajaja.

Madre mía Ana lesbiana? Mujer tampoco es para tanto digo yo, piénsalo pero en fin tu sabrás, un hombre más que quedará libre para el resto.

Iris, Perséfoneluz me alegro que os haya gustado, espero que el último no os defraude, aunque no sé yo.

Bonnie, espero que cuando la leas completa te guste tanto como los capis que has leído, ya me dirás algo.

Marianna, el viernes se acaba la emoción. Gracias por pasar besos.

Citu muchísimas gracias como siempre, que bueno que te gustó.

Sabry jajajajaja, ya te imagino toda puesta y con Colt a tus pies, pues despierta bonita, que por mucho que te guste ahora y que Ade se lo quiera apropiar, este es mío. No era tan malo y tan..., pues se siente. Un beso guapa.

Sandra, así son las cosas todo tiene un final y ya va siendo hora que Colt nos deje, pero seguro vendrán otros protas guapos.

Hola Vero, jajajaja, pues nada llora un poco y luego buscas a tu novio y que te quite la pena. Ves que buen consejo, si es que soy la leche. Besos.

Johan creo que con tus amenazas tendré que emigrar bien lejos, pues no sé que hará Colt ya viste que es tan impredecible como su dueña, osea Yo. En fin espero que te guste el desenlace o eres capaz de acabar conmigo jajajaja. Ah y no pienso defender a Ade, que lo haga ella si quiere jajajajaja. Un beso.

Ade, el momento rodilla? jajajaja, eso fue peor que los momentos Sokaly eh primi?. Por cierto no es por ser chivata, pero creo que Johan se metió contigo jajajaja.

Muchas gracias chicas, el viernes el final mientras os mando besos enormes para todas, pero desde la distancia no quiero contagiaros.

Maria dijo...

Esto..........esto......esto.....¡¡¡ejem,ejemmm!!!!

Uhmmmmm,nadaaa despues de tragar nudos como una condenada,digo en alta voz y pa' q descansar.....


Ame,amo y amare a Colt!!!!!!! que aunque me dolio muchisimo el odiarlo(se lo merecia.no digan q no)se q en el fondo,muy en el fondo,Colt,estaba ahi.....

Y ahora tengo q ir al baño....seguro q se me metio algo en el ojo,y me esta lagrimeando....

Bye,niñas!!!!

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