miércoles, 7 de septiembre de 2011

EL PRECIO DEL AMOR - CAPÍTULO 25



Hoy era un día para quedarse en casa, el frío le calaba los huesos a pesar del grueso jersey y pantalones de pana que llevaba debajo del  rojo y largo anorak, pero no, iba a seguir el consejo que le dijo el doctor Gordon y el que ella ya sabía de antemano. Continuar con su vida.
Aceleró el paso, luchando para que el viento no se llevase el paraguas y que la lluvia terminase de empaparla, sin dejar de observar a las pocas personas con las que se encontraba por el camino. Todos parecían sospechosos, incluso una madre que llevaba a su bebé en un carricoche. Sabía que era ridículo, pero aún no tenía suficiente capacidad para doblegar a su insano pensamiento ni hacer que su corazón se saltase tres latidos si de pronto aparecía alguien delante de ella. Con la ayuda del psicólogo poco a poco lo conseguiría. Le había demostrado en apenas unas sesiones que era un excelente médico, no sólo era bueno escuchando, sino que era también un magnífico orador que te envolvía con sus palabras haciendo que le contaras hasta el más ínfimo de tus secretos, para después aconsejarte sabiamente. Si tan sólo lograse quitarse de encima el problema del acosador, con su ayuda no volvería a ser la de siempre, sería mucho mejor.

Agradecida de llegar a su negocio, plegó el paraguas al llegar a la puerta y buscó dentro del enorme bolso las llaves para acceder a él.

—Me voy a congelar como no aparezcáis pronto —protestó con los dientes castañeando rebuscando en su interior.
—Yo podría ayudarte a entrar en calor —susurró una pastosa voz tras ella.

Rachelle soltó un pequeño grito e intentó separarse, pero un gran cuerpo se pegó al suyo aprisionándola junto a la entrada.

—Shh —cogió su barbilla y le giró la cara presionándola contra el cristal—, esto debe quedar entre nosotros a no ser que quieras que termine mi trabajito—, amenazó rodeando con un dedo enguantado la cicatriz de su mejilla.
—Por favor...
—Me gusta que me rueguen —masculló restregando la pelvis contra sus nalgas.

Sean sonrió cuando la vio cerrar los párpados y dejó escapar un débil sollozo entre los apretados labios. Sabía que su advertencia lograría que se callase, ahora deseaba su silencio aunque una vez dentro de la tienda la cosa cambiaría, ahí la quería balbuceando y suplicando piedad. Su miembro se engrosó y palpitó ansiando introducirse en ella mientras escuchaba el dulce y lloroso ruego.

—¿Has visto lo que me haces? —preguntó empujando levemente la cadera, tampoco era cuestión de levantar las sospechas de los escasos transeúntes, que aunque iban a su bola siempre podía haber algún imbécil que se atreviese a llamarle la atención—, te voy a hacer disfrutar.
—No...
—No te he dado permiso para hablar —profirió golpeándola en la sonrosada marca.

Las lágrimas que pugnaban por escapar desde el instante en que apareció detrás de ella comenzaron a deslizarse por sus mejillas como si de un manantial se tratase. Deseó poder hacer lo mismo con su voz, tener el valor suficiente para dejarla salir de su garganta en forma de bramido, mas no pudo. El terror se adhería pegándose a su piel y sofocándola. Iba a morir después de ser violada.

—¿Encontraste el sobre?

La breve negación no consiguió cabrearle, imposible hacerlo cuando la humedad brillaba cada vez más en el despavorido rostro y el sonido que hizo al tragar con fuerza le excitó hasta límites insospechados. Joder, debería darle las gracias a Devon por haberle dado este trabajito.

—Abre —exigió impaciente, pero al ver que no se movía le quitó el bolso de un tirón—. Las mujeres sois unas inútiles, sólo valéis para una cosa—, atrapó en su puño las llaves y cuando las sacó le retiró con los nudillos el pelo para lamerle el lóbulo—, espero que no me decepciones también en eso.

óóóóó

El incesante golpear del móvil sobre la madera de la banqueta le estaba taladrando el cerebro, sin poderlo soportar ni un segundo más alargó el brazo y se lo quitó de la mano.

—Necesitas echar un buen polvo, tío y descargar todo ese nerviosismo.

Charlie miró de arriba abajo al hombre que estaba sentado a su lado con sólo una toalla alrededor de su ancha cintura cubriendo la fofa figura, frunció los labios para después negar con la cabeza.

—Lo siento, no eres mi tipo, las prefiero con tetas y con menos pelos en el cuerpo.
—Mira, una cosa más que tenemos en común —declaró Dylan.
—Pero que no se entere nadie o empezarán a pensar que somos amigos.
—Demasiado tarde —advirtió una rotunda voz tras él—, ese rumor hace tiempo que se extendió ¿y sabéis una cosa? Resulta que yo también estoy en la saca.
—Joder, J.J. ¿acaso no sabes lo que dicen de los rumores? —preguntó O´Sullivan.
—Lo sabemos —aseveró de pronto Michael colocándose a su derecha—, pero en este caso no hay nada de mentira ¿a qué si amigos?
—Sí —afirmaron al unísono los otros dos.
—Estáis como unas putas cabras.
—Y eso lo acaba de decir el pastor —dijo el pelirrojo con una carcajada haciendo que todos estallaran en retumbantes risas.

Una negra mano se posó en su hombro y Charlie no pudo dejar de admirar el contraste de ambas pieles, tan diferentes en eso y tan semejantes en el resto.

—Aunque apenas tienes vello sigues sin tener tetas, Michael, así que no pienso follar contigo tampoco —indicó con humor.
—Ni yo contigo, cabrón —la palma se cerró para darle un golpe en el omóplato—, pero el día que te operes y te pongas un chorreante coñito no te me escaparás.
—Quien lo iba a decir —indicó mirando a J.J.—, de entre todos tu pareces ser el único normal.
—¿Yo normal? Ja, pregúntaselo a mi Jenny y verás lo que te dice —al ver como Charlie recuperaba su teléfono con todas las intenciones de comprobarlo se lo quitó—, eh, que las cochinadas quedan entre mi mujer y yo.
—Que pena tío, hubiésemos tenido diversión para rato.
—Por eso mismo —aclaró señalándole con el dedo—. Y ahora pongámonos serios, ¿qué te tiene así?

El moreno policía exhaló ruidosamente y se levantó para enfrentarles.

—Es Rae, sé que me está ocultando algo y eso está haciendo que se me lleven los demonios.
—Pero hombre ¿cómo pretendes que no te guarde secretos si dejaste de ser su amigo?
¿Es necesario que hurgues en la herida, Michael? —demandó furioso.
—Soy un bocazas, perdona.
—Tengo ese mismo defecto —admitió calmado al recordar las veces que la había jodido con ella al no saber callar a tiempo—, así que no te preocupes, además de que tienes razón, ya no soy su amigo o mejor dicho eso es lo que Rae cree. Su seguridad es muy importante para mi y me siento impotente al no poder protegerla.
—Pues haz algo —comentó Dylan.
—¿Cómo qué?
—Si quieres ser su héroe actúa como tal.

Charlie miró los profundos ojos azules de su colega, no había ninguna sombra de humor en ellos. Él no era ningún super macho con poderes, sólo era un hombre enamorado y muy preocupado. Aún no habían dado el visto bueno para pincharle los teléfonos, en cualquier momento podían volver a atacarla y para colmo estaba seguro que sabía algo y no se lo quería contar. ¿Por qué?
Se tomaría las vacaciones que le debían y la vigilaría las 24 horas si fuese necesario, pero ella no sufriría más.

—Por una vez te voy a hacer caso.

Recuperando su móvil se giró para abrir la taquilla, cogió su cazadora, el casco y echó a andar hacia la puerta. Al día siguiente, cuando su jefe hubiese regresado del descanso que se cogió, hablaría con él.

óóóóó

—¿Va todo bien?

Rachelle tembló al reconocer la voz de su querido Tom. <<Dios mío, no permitas que le haga daño>> rogó cerrando los ojos. Escuchó una baja maldición perforándole los tímpanos a la vez que un sonido metálico rebotó en el suelo. Había soltado las llaves para tener la mano libre y así poder..., un terror como ningún otro la envolvió y sacando fuerzas de donde no las tenía se revolvió logrando que se separase un poco, echó la cabeza hacia atrás dejando que esta descansara contra la ternilla de la nariz de él. Soltando un potente exabrupto la soltó retrocediendo un par de pasos, los suficientes para que saliese de su prisión y se abrazase a Anderson. Un chirrido de neumáticos junto con el de varias bocinas consiguió que el agresor echase a correr nada más ver quien lo había provocado.

óóóóó

<<Vaya un día de perros>> pensó subiéndose las solapas. Empezó a bajar los escalones a la vez que alzaba el casco para colocárselo, pero éste quedó parado a mitad de camino cuando algo enfrente captó su atención.
Tom estaba al lado de la floristería y justo en el acceso a ella se encontraba un alto hombre dándole la espalda, de repente este se empezó a mover dejándole ver una rubia melena. Una inmensa furia unida a un miedo desgarrador le infló los pulmones acelerándole los latidos. Sin pensar en lo que hacía echó a correr cruzando la carretera sin importarle si había coches o no. Un par de ellos frenaron a escasos centímetros de sus rodillas, pero todo a su alrededor había desaparecido, no oía y sólo veía a su Rae. Tenía que salvarla.
En lo que le pareció una eternidad llegó junto a ella que llorando se abrazaba al viejo Anderson.

—Cariño ¿estás bien? —preguntó acariciándola el húmedo pelo.
—Tranquilo Charlie, ya está a salvo —le aseguró el anciano—. Ahora agarra a ese mal nacido.

Asintió al darse cuenta que así era, miró hacia atrás para ver como el asaltante desaparecía tras la esquina, maldiciendo en alto puso de nuevo en marcha a sus piernas, ese hijo de puta tenía que ser suyo, sólo que al llegar a la otra calle no vio a nadie. Se la recorrió buscando a través de los escasos portales y oteando debajo de los vehículos por si se hubiese escondido detrás de alguno, pero ni rastro del bastardo.

—Cabrón —masculló quitándose de un manotazo el agua que goteaba por su cara—, ¡el día que te coja te juro que te mataré!—, bramó con la ira quemándole la sangre.

Con una última ojeada al lugar se volteó y regresó al lado de Rae.
La cólera se hizo más sólida al verla llorar compulsivamente mientras su cliente y amigo la consolaba con calmadas palabras. Con delicadeza la separó de él para rodearla con sus brazos. Ese es el lugar al que pertenecía, sólo que la quería riendo y no sufriendo.

—Te tengo cariño y no te voy a soltar nunca más —susurró con la mejilla apoyada en su coronilla.
—Charlie... —arrebujó la tela de su cazadora en unos fuertes puños atrayéndole más hacia ella.
—Shh, nadie te hará daño, ya no —dirigió la mirada al hombre—. ¿Qué pasó, Tom?
—No lo sé hijo, sólo sé que cuando llegué no me pareció normal lo que vi, ese individuo tenía a nuestra chica acorralada.

Un músculo en su mandíbula vibró al vislumbrar la escena y percibir el miedo que debió de pasar. Como le gustaría tener a ese hijo de puta delante, le arrancaría el pellejo a tiras y muy lentamente.

—Vamos a la comisaría a poner la denuncia.
—No —espetó apretando más el abrazo—, sólo quiero ir a casa, por favor.

Asintió con la pena y la rabia inundándole el corazón. Sin separarla de él la llevó al borde de la carretera y alzó la mano para parar al taxi que se acercaba. Una vez en su interior y antes de cerrar el portón, dirigió la vista hacia Anderson.

—Gracias.
—Tu cuídala bien, hijo.
—Lo haré.

La seguridad con la que se lo dijo y el brillo que titiló en los oscuros orbes hizo que la curvatura de su labio se elevase. Observó con complacencia como el amarillo coche desaparecía entre el resto del tráfico.

—¿Esos dos no te recuerdan a alguien, Grace? —preguntó izando por un segundo la vista al cielo y con la sonrisa acentuándose en su arrugado rostro, para luego ponerse a caminar en busca de otra floristería y poder comprarle su flor preferida.

óóóóó

Se dejó caer en el sofá como un peso muerto, porque así era como se sentía, bueno no, los muertos se supone estaban en paz y que nada les molestaba, pero él era un volcán a punto de erupcionar con un montón de emociones revolviéndose en su interior como caldeada lava.
Giró la cabeza hacia la puerta, quizá debería estar con ella, vigilando su sueño provocado por la pastilla, aunque para lo que debía hacer mejor hacerlo desde ahí.

Apretó los dientes al recordar como se había dejado llevar por él desde el momento en que la rodeó entre sus brazos, con una fragilidad como si de una muñeca se tratase. Su Rae era tímida, no débil, eso lo logró el cabrón que le estaba amargando la vida. Cerró los dedos en unos férreos puños. Se dejó desvestir, bañar, secar y poner el pijama. Todas las noches y gran parte de las horas diurnas sus curvas le habían perseguido y enardecido consiguiendo ponerle duro, pero mientras la bañaba el deseo brotó sólo durante un mínima porción de tiempo. Él anhelaba ese cuerpo aunque no así, la quería llena de pasión y no sin energía alguna.

El ruido de la cerradura al abrirse le puso en tensión, seguramente le esperaba una buena disputa, aunque no se dejaría doblegar.

—¿Qué leches estás haciendo aquí?
—Tenemos que hablar.
—¿Por qué? ¿Qué pasó? —inquirió nerviosa mirando hacia el dormitorio.
—Siéntate —palmoteó el lugar libre a su lado.
—¿Rachelle está bien?
—Sí.

Aunque lo que más quería era ir a la habitación y comprobar que decía la verdad, le obedeció. La determinación, que como una potente antorcha fulguraba en los chocolateados iris, la hizo sentirse incómoda. Se giró doblando la pierna izquierda y apoyando el codo en el respaldo le mantuvo la mirada.

—Tu dirás.

óóóóó

No había resultado difícil convencerla, sino todo lo contrario, en cuanto le propuso salir de viaje y marcharse unas semanas, tal y como comentaron el otro día, su cara se iluminó y de su boca salió un esperanzado "¿cuándo?". Si, sin duda le vendría bien. No era aconsejable que siguiese en esa ciudad por más tiempo, no después de lo que le contó Charlie. Ese individuo iba a por Rachelle y no cejaría hasta terminar con ella y de eso nada, tenía buenos amigos que se lo impedirían.

—¿Preparada para tu nueva vida? —le preguntó en cuanto el ascensor se abrió dejándoles en el portal.
—Estoy deseando conocerla —confirmó con una sonrisa que se borró en cuanto vio al hombre que les esperaba con el maletero abierto—. ¿Qué hace él aquí?
—Nos acercará a la estación.
—Dijiste que lo haría Theo.
—Esto... si, pero le surgió una cosa y O´Sullivan se ofreció a llevarnos—, decidió cortar al ver como fruncía el entrecejo—. ¿Qué más da quién lo haga? La cuestión es tener taxi gratis y llegar pronto para no perder nuestro tren.

No le importaba en absoluto el que fuese él quien estuviese ahí, pero no podía evitar estar incómoda, se acordaba perfectamente del cariño con que la había tratado, como la mimó sin hacerla sentir mal por su desnudez ni por su debilidad. Descubrió una parte de él desconocida y que adoró, y eso le hacía daño porque nunca sería de ella.

—Buenos días bellezas —saludó alegremente cogiendo el equipaje—, su chofer está listo para llevarlas a la felicidad—, aseveró cerrando el portón y moviéndose a la derecha abrió la puerta trasera—. Adelante Rae—, la alentó con un guiño que sin saber por qué le recordó a un zorro.
—Gracias, Charlie, por todo —murmuró posando su palma sobre la de él que reposaba en el borde de la portezuela, accediendo inmediatamente, con las mejillas arreboladas, al interior del habitáculo.
—¿Recordarás eso en el futuro?
—¿Qué quieres de...?
—Oh mierda, se me olvidó el dinero —espetó Amy—, regreso ahora mismo.

<<Buena chica>> la felicitó mentalmente cerrando con un golpe seco. Como un depredador se acercó hasta su posición y se sentó, maniobró el espejo interior para tener una buena visión de Rae. Era una pena que la imagen que le devolvió de ella tan relajada fuese a durar tan poco.
Puso en marcha el vehículo y salió como alma que lleva el diablo para coger la autopista con la mayor celeridad posible.

—¿Qué estás haciendo, Charlie?
—Salvarte cariño, salvarte.

Continuará... 










12 comentarios:

Emilia dijo...

Una de cal y otra de arena, me quedo con Tom, haciendo reacionar a Rae, como no lo había hecho cuando sólo ella estaba en peligro, un cabezazo en la nariz de un cerdo por miedo a que dañara a su amigo y cliente, yo habría añadido una buena patada en sus partes, para que se fuera sangrando y encorvado...
También con Charlie y su acuerdo con Amy, eso les dará una oportunidad de aclarar las cosas entre ellos, ójala Rae se sincere con él sobre lo que sabe del acosador...
Buen capítulo chicas, por cierto los leeré todos otra vez a ver si encuentro algo de ese tal Devon.

Loli dijo...

Chicas un gran capitulo. Me ha encantado pero estoy de acuerdo con Emilia un cabezado, un pisoton, lo que fera para evitar que le hicieran daño a su amigo o a ella. Aunque supongo que hay que estar en la situación.
Espero que Charlie y RAe aclaren los sentimientos que sientes y Amy y Theo tengan su oportunidad.
Felicidades.

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Precioso capítulo, con intriga y todo, pero aún más intriga al final... je, je... parece que se van de viaje los dos, no??? je, je... qué bien lo ha sabido hacer Charlie!! Bss...

ana dijo...

yo tambien quiero que me salve mandacmelo que quiero uno de esos que me coma viva

Laura dijo...

Q bueno q ese tipejo no le hiciera nada malo a Rae pobrecita,me encanto la maniobra de Charlie llevarsela asi de sorpresa fue una buena idea,ojala eso le ayude a Rae a recuperarse de todo y asi se despeja de los problemas y talvez pueda haber un arreglo entre ellos 2!!

Citu dijo...

Je haber que pasa con eso dos en sus viaje. Les mando un beso y se me cuidan chicas

Vanesa dijo...

HOLA! HACE MUCHO QUE NO ENTRABA A LEER,CASI COMO DOS SEMANAS.
Y REALMENTE, YA NO ENTIENDO NADA. PERDI LA TRAMA DE LA HISTORIA.
PERDON(no quiero ofender a nadie).
AUN ASI,SIGO ALABANDO SU FORMA DE ESCRIBIR!!!!

LES DESEO LO MEJOR.

SALUDOS

AKASHA BOWMAN. dijo...

Un capítulo interesante, repleto de intriga, acción, misterio y esperanzas de futuro ante un cambio que sin duda viene al pelo.

Siempre me ha agradado especialmente el anciano Tom, y aunque hubo un momento que lleguá a temer por su vida, me alegra de que su sola presencia sirviera para motivar a Rae y hacer huír al acosador lascivo este.

Temí que Charlie no llegara a tiempo para descubrir lo ocurrido y me parece genial el acuerdo entre él y Amy. Ojalá ese alejamiento de la rutina despabile un poco la mente entumecida de Rae.

Por cierto, esos toques de humor viril me han encantado.

Un beso y buena semana.

pepis dijo...

wepiti , como les va ? bueno he estado media perdida jiji. pero ya me estoy redmiendo jiji.
me agrado el capi , pero ese desgraciado , abusador me tiene harta de tanto que jode a la pobre Rae , necesita que le cojan los huevos de hamster que tiene y se los espriman !!! Dios !!!,uffffffffffff , que coraje con los tipejos que son asi . estoy sacando lo de lokkkka que llevo dentro jiji. oh Tom es un heroe , tan chulito mi viejito , me recuerda a Baldufffffffffffff (?) el papa de Aldi. y Charlie creo que ya se esta redimiendo es otro heroe y sexy ademas, jum que carambas charlie y amy esos planes que tienen me encantaron . esto esta que revienta y ojala Rae acepte la idea de charlie , wipitiiiiiiii raptada por el poli mas sexy del mundo , definitibamente hot , hot se va poner esto. Bueno chikkkas les deje un comment hace dias no entraba que pecado de mi parte , estoy muy busy y no me sobra un break , pero me redimire besos hasta el proximo capi. .

vampiresa dijo...

un capitulo muy emocionante, impactante.

Nunca la van a dejar en paz? pobreta siempre con un acosador o con otro.

Theo no estaba en esos momentos para llevarlas al tren, en donde estara? Sabra que se va Rae?

Y estoy del acosador que me tiene a flotar, hasta las narices, sinverguenza, sin crianza, y muchas cosas mas que le diria y tengo guardadas en esta cabecita lokuela mia.

Voy a seguir leyendo. Haber que pasa. Estoy enganchadisima.

saludis vampi

Lighling dijo...

hola?? os acordais de mi estrellitas?? soy Lighling ajjajaja llevo desde el jueves leyendo en silencio, no he comentado en todos los caps para no inflaros la cabeza jajajaja ya llevo bastante bastante adelantado pero es k es un libro k aunk opongas resistencia (k no la puse, seamos sinceras jajaj) te atrapa, yo le decía a mi pareja: un cap mas y me voy a la cama jajaj llevo durmiendome a las 3 de la mñn por leeros. adoro a rae y espero k aclare sentimientos con charlie k falta le hace jajaj pobre con el acosador dios!!
tom es un heroee jajaj es un personaje entrañable y le tengo harto cariño!
bueno niñas!! otro dia sigo leyendo tomo una pausa!!

os invito a http://lighling.blogspot.com/ este es mi nuevo blog y sera el general, ahí colgare muxisimas cosas, historias, recetas de cocina, videos de baile, libros.... pero el plato fuerte s la historia k traigo, sexo, sadomaso, sangre y demonios... k os parece?
espero teneros a ambas en el blog, seria muy importante para mi!! yo x supuesto no salgo de vuestro blog x nada!!!!!!!!!! me encanta y en cuanto puedo sigo leyendo!!

miles de besos, axuxones y cariño! os kiero mis niñas y os extrañe tantooooooooooooooooooooo

Irene Comendador dijo...

Joder, con empieces así no sé cómo quereis que podamos terminar los capitulos, que estaba en tensión continua, con ese hijo de puta acorralando a mi pobre chica, pero alli estaba el heroe, para salvar de nuevo la situación, lastima que se le haya escapado snif snif
Por cierto, dónde esta Theo? no te jode que me he preocupado, espero que no sea nada relevante, que ya de esta historia me espero cualquier cosa jajaja
Y ahora el viaje y la protección, que Rae se merece todo lo bueno que pueda pasarle, porque ojo que ultimos capitulos mas negros que lleva, la va ha dar un ataque al corazón, casi tan grande como a mi :DDDDD
Un beso reinas, que sigo leyendooooooooooo

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