miércoles, 30 de junio de 2010

ADIÓS A BLOGS ENLAZADOS

Íbamos a eliminar la entrada que subimos de Blogs Enlazados, pero no podíamos hacerlo sin justificar su desaparición ya que lo último que queremos es que penséis que nos habíamos arrepentido de ser parte de esta magnífica iniciativa por parte de Macu, pero tras recibir el siguiente correo no nos quedó otra opción:

Estimadas amigas:
Os agradecemos mucho el haberos hecho eco de la iniciativa Blogs Enlazados por la Casa de la Paz de Mensajeros de la Paz, pero por contenido para adultos de algunas de vuestras imágenes y comentarios, aunque se advierte a la entrada y es absolutamente licito, no nos parece muy adecuado que se mezclen dichas imágenes con las de niños y del Padre Angel. 
Os agradeceríamos por tanto que os "desenlazaseis" de la iniciativa.
Esperamos vuestra comprensión.
Un cordial saludo,  
Ana de la Calle Gijón
Prensa
Asociación Mensajeros de la Paz


En este caso obedecemos aunque con mucha pena, porque no entendemos que tiene que ver lo que subimos a nuestro blog con querer ayudar al prójimo, no somos delincuentes ni hacemos daño a nadie. En fin, es una pena.

Sólo nos cabe decir que menos mal que Jesús no pensaba lo mismo, pues no discriminó a nadie y eso que tenía a algún que otro pecador entre sus seguidores.

Nosotras continuaremos siendo pecadoras como todo hijo de vecino, pero no perderemos ese corazoncito que nos caracteriza.


SIGNOS ZODIACALES Y SU PEQUEÑA LEYENDA


Y aquí tenemos a nuestro sátiro particular.



Símbolo La Cabra: Representa la necesidad de escalar trascendiendo los obstáculos y alcanzar la cima de la montaña.
Planeta regente: Saturno.
Elemento Tierra: Se le asocia con la prudencia y la reserva. Timidez en el amor.
Cualidad Cardinal: Inicio de la acción.
Color: Negro.
Metal: Plomo.
Parte del cuerpo: Rodillas, huesos, articulaciones.
Frase clave: Yo uso.
Palabra clave: Logro.

La leyenda

Se asocia con el dios griego Pan cuya madre le abandonó a causa de su fealdad (un hombre con patas de cabra, pezuñas hendidas y cuernos), pero cuyo éxito en seducir ninfas es por todos es conocido.
Recibió sus honores cuando Rea envió al monstruo marino Tifón a destruir a los dioses del Olimpo.
Pan se zambulló en un río y trató de convertirse en un pez para escapar, logrando sólo transformarse una bonita y escamosa cola marina. Cuando logró regresar a tierra Tifón ya había desmembrado a Zeus. Para asustar al monstruo Pan emitió un chillido (llamado "pánico", de ahí el orígen de la palabra) que permitió a Hermes recuperar los miembros arrancados de Zeus. Ambos recompusieron a Zeus, el cual recompensó al sátiro asignándole un lugar en las constelaciones.

También cuentan los antiguos mitos que Cronos se tragaba a todos los hijos que tenía fruto con la diosa Cibeles, pero ella cuando alumbró a Zeus lo sustituyó por una piedra disimulada con ropas, ofreciéndoselo a su esposo que se lo zampó sin inmutarse.
Zeus fue trasladado clandestinamente a una isla de Creta.
Durante su niñez fue alimentado por la cabra Amaltea con su excelente y altamente nutritiva leche. Esta cabra era un extraordinario animal cuya sola vista infundía temor incluso a los inmortales.
Zeus nunca olvidó a su nodriza así como tampoco olvidó que en su tierna infancia mientras jugaba le arrancó uno de sus cuernos. Para compensar este daño y demostrar su gratitud a su ama de cría, Zeus la elevó al rango de las constelaciones celestes, aunque antes de eso como recompensa, donó un cuerno de cabra a Amaltea, prometiéndole que se llenaría eternamente de todas las flores y frutos de la tierra. Es así como se creó el cuerno de la abundancia.
Con su piel, que ninguna flecha podía atravesar se fabricó la temida égida, la coraza forjada por Hefesto y que Zeus usó en su lucha contra los Titanes, la cual donó a Apolo y luego a su hija Atenea. La cabeza de la Gorgona Medusa cubierta de serpientes, objeto de terror y pánico, figuraba en el centro de este escudo mágico que hacía invulnerable a quienes lo utilizaban para protegerse.

Famosos nacidos bajo este signo:

Edgar Allan Poe, Pío Baroja, Juana de Arco, Isaac Newton,  Nat King Cole, Jude Law, Mel Gibson, Michelle Obama, Orlando Bloom y Paz Vega.

martes, 29 de junio de 2010

CONQUISTADO POR UN SUEÑO CAPÍTULO 10 PARTE 1ª



Aldair se sentía el dueño del mundo con Liana acurrucada entre sus brazos ronroneando como un gatito satisfecho, mas ahora que los vapores de la pasión iban perdiendo fuerza otros pensamientos comenzaban a machacar su cerebro, había llegado el momento de contarle la verdad. Acarició su cadera cansinamente disfrutando un poco más de la seda de su piel, suspiró. Estaba en una encrucijada, por una parte tenía miedo que ella se alejara de él, pero se le agotaba el tiempo y tenía una obligación, una misión que cumplir y había llegado la hora de ponerla sobre la mesa y asumir las consecuencias.
Insufló aire a sus pulmones lentamente intentando calmarse y que los numerosos nudos en que se habían convertido sus tripas dejasen de tirar tanto apretándose más y lo expulsó armándose de valor para que las palabras brotasen de él.

—Liana -musitó contra su cabello.
—Mmmm
—Debo hablar con vos.
—Te escucho —respondió acomodándose mejor sobre su pecho.
— ¿Os acordáis que os dije que vos me convocasteis a través del medallón?
—Sí –echó hacia atrás la cabeza para poder observarle—. ¿Por fin te vas a decidir a confesar que era una broma?
—Desearía que fuese así, pero todo es cierto— le puso un dedo en la boca para evitar su inminente replica—. Dejadme hablar—, se lo retiró cuando ella asintió—. Ese medallón que ahora poseéis pertenece en realidad al clan McRea y no es un simple colgante, es parte de nuestra identidad. Se nos entregó para vigilarlo y protegerlo con nuestra vida en caso de ser necesario y así se hizo generación tras generación, hasta que pasó a mis manos y se rompió la tradición.
— ¿Lo perdiste?
—No —continuó bajo su atenta mirada—, un hombre vil donde los haya y que pertenecía al clan de mi amigo Niall nos lo robó. Nos costó hallar al culpable y cuando estaba a punto de recuperar el ansiado objeto, lo lanzó a las profundidades del río. Con la ayuda de mi buen amigo y algunos de sus hombres rastreamos día y noche el cauce infructuosamente. Tuve que regresar a mi hogar con las manos vacías y la vergüenza de haber fallado a los míos. Como castigo por semejante quebrantamiento los druidas lanzaron una maldición, que tras muchos siglos de espera me hicieron llegar hasta vos—, terminó la confesión acariciándole suavemente la barbilla.

—Imaginación fuera del sexo no te falta —masculló.
 — ¿Cómo decís? —preguntó sin entenderla.
 — ¿Por qué me cuentas esto? —demandó incrédula.
­— Porque ahora está en vuestro poder y he de recuperar el medallón a como de lugar.
— ¿A cómo de lugar? —masculló enfadada—, ¿eso quiere decir hacer lo que sea?—,  se le puso un nudo en el estómago cuando le vio asentir—, ¿incluso mentir o seducir para lograr tu meta?
—Así es —le confirmó.

Estudió el rostro masculino en busca de cualquier gesto que le indicara que estaba burlándose de ella, pero no encontró atisbo de diversión, por el contrarío parecía muy seguro de lo que había dicho. Tragándose el dolor que comenzaba a rasgarle el pecho se sentó y se deslizó fuera de la cama.

—Vaya... si que tiene que ser valioso si tuviste que hacer el sacrificio de acostarte conmigo.

Aldair dio un respingo al ver el rostro antes feliz surcado ahora por una profunda pesadumbre, alargó un brazo hacia ella que se separó como si apestara.

—Mi señora os aseguro que no...
— ¿Tan cara es esa dichosa joyita? —le interrumpió alzando la voz.
— Su valor está en el interior —habló desesperado al ver que ella no estaba dispuesta a escucharle-, por favor creedme que cuando os hice el a...
— ¡Basta! No sigas Aldair, no creo poder seguir soportando esto.
—Escuchadme os lo ruego.
— ¿Sabes?, sólo tenías que pedirlo no hacía falta que me utilizaras —añadió parpadeando para evitar derramar una sola lágrima en su presencia—. Ahora te aseguro que jamás te lo daré.

Echó a andar con los hombros erguidos fingiendo una seguridad que en absoluto sentía y salió de la habitación cerrando la puerta con un sonoro golpe. Una vez en el baño y tras girar el cerrojo, se sentó en el váter y comenzó a llorar expulsando todo el daño que ese hombre le había producido.
Dios, se sentía como la mayor de las imbéciles. Si hubiese prestado atención a su conciencia ahora no se sentiría usada, hedionda y con ganas de gritar como una posesa su rematada estupidez.
Se limpió los mojados párpados con el dorso de la mano y fue hacia el lavabo, abrió el grifo y antes de lavarse la cara se fijó en la imagen que le devolvía el espejo, la mascara de pestañas corrida le hacía parecer un payaso, tal y como se sentía, deslizó la mirada por su cuerpo lo que hizo que se sintiera mucho peor, su camiseta debía estar en algún lugar del pasillo, tenía las medias rasgadas, la falda por la cintura y ¡joder! Las botas puestas. Gruñó odiándose a si misma por lo sucedido.

Se quito la ropa sintiéndose sucia y se metió en la ducha dejando que el agua corriera sobre ella antes de coger el frasco de gel, lavó su cabello y cuando ya lo tuvo enjuagado, tomó la esponja y la cubrió con una buena ración de jabón. Se restregó con saña hasta que la piel brilló con un tono sonrosado, volvió a repetir la operación con la misma inquina formando más espuma. Ya que de la mente no podía lo haría de su dermis, necesitaba apartar todo rastro de aquel hombre encima suya.
Se había entregado a un degenerado que sólo la quería para conseguir un maldito medallón y lo peor es que había disfrutado como nunca, gozando del sexo plenamente y sin tapujos, a su pesar sonrió al acordarse del título de una antigua película, sí, había muerto con las botas puestas.

Apoyó la cabeza contra los blancos azulejos y se quedó allí sin hacer nada, hasta que el agua perdió la tibieza y comenzó a salir fría, con un escalofrío cerró el grifo, se secó advirtiendo las rojeces que la cubrían y se puso el albornoz. Ahora más relajada y sin ninguna sombra en el cerebro entendía muchas cosas, debería haberse dado cuenta que ese espécimen de tío bueno-macizo-sexy no se iba a fijar en ella así por las buenas, que el muy hijo de perra estaba enterado que había heredado la joya y no dudó en empotrarse contra su coche, hacerse el amnésico y contarle una increíble historia que como una gilipollas había comenzado a creer, le dieron ganas de golpearse por haberse tragado el cuento.
 Pero se acabó, era el momento de salir a flote y mostrarle de lo que era capaz, porque si pensaba que por echar un simple polvo, bueno, el mejor polvo de su vida iba a lograr su cometido había errado. Puede que no fuese la diosa que él la había llamado, pero estaba fenomenal y lo confirmaba el hecho de que muchos hombres se volvían a su paso. Se quedaría con el medallón que para algo se lo dio su tía, lo echaría de su casa y de su vida de una vez por todas.

Aldair se quedó tumbado mirando al techo, se cubrió el rostro con un brazo y exhaló cansado, no sólo no consiguió que le entregase la reliquia sino que la había hecho daño, se sintió como un bastardo cuando la vio revolverse y acusarlo de haberla utilizado, no negaba que en un principio esa era la idea, lo había dejado bien claro cuando lo habló con su padre, seduciría a cambio del preciado tesoro, pero cuando la vio no le disgustó en absoluto la promesa realizada, Liana era hermosa como un atardecer en las Highlands, sus azabaches y centelleantes ojos como el cielo sin luna en las noches de invierno, una figura perfecta y ardiente como el sol que los calentaba en los días de verano, sí, había tenido suerte, pero esa mujer con carácter, su humor y su dulzura le conquistó haciendo realidad su sueño, poco a poco, paso a paso se metió bajo la piel y reptó con sutiliza hasta llegar a su corazón que, a pesar del escaso tiempo transcurrido desde que la conoció, le decía con cada latido que ella era la elegida. Cuando se entregó a él sin reservas y la poseyó de igual manera dándolo todo, se confirmó lo que su bombeante órgano sabía desde el principio, Liana era suya y él le pertenecía de igual modo.

Se levantó, se enrolló la sábana en las caderas y caminó hacia la puerta dispuesto a hablar con ella y aclarar la situación de una vez por todas, se detuvo con la mano en el picaporte escuchando como el agua corría, quizá era mejor dejarla sola para que se calmara, cuando se hubiera tranquilizado le explicaría, le suplicaría si fuera necesario.
Paseó la vista por el cuarto sin saber que hacer hasta que Liana saliese del baño. El cajón de un mueble a medio cerrar le llamó la atención, así que empujado por su lado curioso se acercó y terminó de abrirlo del todo. Sus labios se elevaron en una lenta sonrisa al percatarse de su contenido, prendas similares y de diversos colores a las que ella llevaba cubriendo sus senos y su pubis —y que a él le fascinaban— descansaban pulcramente dobladas en su interior. Deslizó los dedos por ellas y se sorprendió de la suavidad de la tela, nunca antes había tocado algo igual, tomó una de color escarlata y se la llevó a la nariz, aspiró profundamente embriagándose con el aroma que desprendían, semejante al jabón que le prestó para asearse, como a las lilas que crecían en las colinas junto al lago. Iba a devolverla a su sitio cuando el sonido de la puerta abriéndose le hizo girarse, encontrándose con la mirada enfadada y acusadora de Liana.

— ¿Qué coño estás haciendo? —preguntó al verlo con uno de sus tangas en la mano.

Abochornado al haber sido pillado en falta, dejó la prenda junto a las otras y llevado por lo nervios empujó el cajón hacia dentro con tanto ímpetu, que hizo temblar el contenido encima del mueble.

—Te hice una pregunta —molesta con su silencio, caminó hacia él hasta que apenas los separaron unos pasos— ¿Ibas a robarme?
—No soy un ladrón, señora —le mantuvo la mirada ofendido—, sólo sentí curiosidad.
Claro, después de todo que vas a decir —espetó irónicamente cruzándose de brazos—, pero te equivocaste de lugar, no está ahí—, alzó la barbilla al acortar la distancia—. Me arrepiento de haberte abierto la puerta de mi casa, de gastar mi dinero en comprarte ropa y sobre todo por haberme preocupado de ti —, acabó diciendo con la voz teñida de decepción.

Dolido por sus hirientes palabras la sujetó por los codos acercándola a él. 

—No os permito que os arrepintáis de haberme conocido y más cuando no me habéis permitido siquiera defenderme.
— ¿Qué no me permites qué? —demandó furiosa revolviéndose para escapar de su agarre— ¡Manda huevos! y no hay defensa que valga para lo que me hiciste, abusaste de mi confianza, no te importó seducirme para conseguir tus propósitos…
—Estáis ofuscada —interrumpió soltándola al ver su lucha, lo ultimo que deseaba era enfurecerla más—, debéis dejarme que os explique.
—No gastes saliva —se encaminó a su bolso de viaje, sacó el medallón y se lo colgó al cuello— y tendrás que matarme para conseguir esta maldita cosa.
— ¿Habéis enloquecido? Preferiría morir mil veces antes que haceros daño.
—Con que te mueras una es más que suficiente —contestó cerrando los puños sobre las caderas—, quiero que recojas tus cosas y te largues de mi casa.
—Liana escuchadme os lo ruego –en dos zancadas estuvo a su lado.
— ¿Para que me sigas contando mentiras? —manifestó alzando la cabeza— olvídalo, para mi desgracia ya conozco a los tipos como tú, no es la primera vez que tropiezo con uno.
— ¡No os mentí! -exclamó desesperado- todo lo que os conté es verídico, por lo que más queráis, creedme.
—Claro —se rió con burla— te creo, pero quiero que te vayas.
—Maldita sea —la agarró por los hombros y la zarandeó— estoy siendo muy paciente con vos.
-Oh, gran Dios, gracias por ser tan magnánimo conmigo.
-¡Callaos!- volvió a zarandearla con más fuerza, antes de soltarla tan fuerte que trastabilló.

Liana se sujetó a la esquina de la cómoda para evitar caer. Toda la ira que sentía desapareció con el empujón, ocupando su lugar el dolor que con esfuerzo había logrado esconder.

—Lamento el sacrificio que tuviste que hacer llevándome a la cama para conseguir esto —dijo apesadumbrada señalándose la alhaja—, sobre todo porque no sirvió de nada, excepto para hundirme en la miseria.

— ¿Pensáis que yacer con vos me supuso un sacrificio? —preguntó con voz áspera.
—Eso ya no importa demasiado —le dio la espalda para ocultarle el rostro.
—Si lo es, porque vos me importáis —la giró para encontrarse preso de los acuosos ojos, tragó saliva para que el nudo que se le formó al ver su dolor le permitiese continuar—. ¿Estáis arrepentida de haber sido mía? Contestadme.
—No es orgullo precisamente lo que siento —bajó la vista a sus pies descalzos pues no quería que la viese llorar— no soy mujer de ir de hombre en hombre y si me entregué a ti fue por que me gustas mucho —sorbió con disimulo— pero con tus palabras rompiste todo eso, nunca en mi vida me he sentido tan utilizada como me lo hiciste sentir tu. Sí Aldair, me arrepiento.
—Liana —susurró su nombre con tanto pesar, que inmediatamente alzó la vista sorprendiéndose por lo que vislumbró en sus ojos, si tenía que poner un nombre a lo que veía en ellos sin duda era derrota y como de un aura se tratase se encontraba rodeada de una profunda tristeza.

El corazón se le encogió como si estuviese siendo oprimido por un fuerte puño, quiso abrir los brazos y acunarlo contra su pecho para aliviar la aflicción que derrochaba su cetrina mirada, cubrir su rostro de besos hasta hacer desaparecer su abatimiento acariciar esa piel ardiente hasta que la tensión abandonara esos anchos hombros. Parpadeó incrédula ¿en que diablos estaba pensando? Recordó los viles motivos por lo que él estaba allí, que no había dudado en jugar con ella para conseguir sus propósitos. Sin duda merecía el Oscar a la mejor actuación y ella al de la mayor idiota del universo, por que a pesar de todo se encontraba húmeda de deseo. Apartó la vista de él para evitar caer en la tentación. Furiosa consigo misma por ser tan débil y sin pronunciar una sola palabra se giró y se encaminó hacia la puerta.

Continuará...


lunes, 28 de junio de 2010

¡¡¡ GRACIAS MACU !!!


 Queremos compartir con todas este fantástico regalo que nos ha hecho nuestra querida amiga Macu. Te agradecemos de todo corazón el detallazo que has tenido al elegirnos para ser poseedoras de tan magnifico ejemplar de Macho Man. Es increíble y perfecto, con esa mirada felina, esa pose tan masculina,  esa cruz que cubre ese torneado pecho, no digamos nada de esa cintura y la tableta de chocolate es para caerse de espaldas, el bañador es la caña y el efecto bondage que tuviste a bien añadir..., acabamos de caer en las redes de Cupido y ambas estamos profundamente enamoradas, a partir de este momento diremos adiós a los vecinitos y  nuestro blog se llenará de hombres de verdad, con tórax alfombrados de pelillos y barriguitas cerveceras, jajaja.


Jamás podremos agradecerte lo suficiente que nos hicieras ver la luz


 Chicas, en cuanto puedan apartar la vista de este pedazo de hombreton,  visiten sin falta el blog de Macu   Marrero http://elbulevarddelaletras.blogspot.com/, en él no sólo disfrutaran de cosas muy interesantes y amenas, sino que además conocerán a su administradora una mujer que es divertida y autentica, así como a otros miembros del grupo como a los sobrinitos, os aseguramos que son personas que merecen la pena conocer.


Muchas gracias Macu, y de verdad no cambies nunca eres la leche.

domingo, 27 de junio de 2010

¡¡IMPORTANTE!! LOS MANDAMIENTOS DE SOKALY




Desde que decidimos crear SokAly pusimos a la disposición de todo el mundo una dirección de correo electrónico para quien quisiera pudiera usarlo. En este tiempo hemos recibido sugerencias, felicitaciones, críticas…, pero desde hace unos días tenemos entre esos mensajes los de alguien, que no diremos su nombre para no hacerle publicidad ni darle más importancia de la que se merece, que ni nos sigue y ni siquiera ha sido capaz de decir “hola” en nuestro chat, pero que al parecer se entretiene en ver con quien hablamos o a quien entregamos los premios y nos acusa de tener “privilegiados”, se presta para indicarnos como llevar el blog y cree que dejamos volar nuestra imaginación en demasía en los capítulos más hot de las historias que escribimos.

Nos parece muy bien que ocupe su tiempo como buenamente quiera o pueda eso es problema suyo, pero si aclararemos unos cuantos puntos, desde aquí donde todos puedan verlo, no con mensajitos sin sentido y mal educados, más que nada porque ese no es nuestro estilo.

1º: SokAly es propiedad exclusiva de Adela y Mariola y por tanto lo llevaremos como nos salga de los ovarios.

2º: En SokAly no hay seguidores de primera o segunda, porque todos, del primero al último son de categoría superior, y desde luego no hay VIP ( Very Important Person) sino VIB (Very Important Body) como ya dijimos una vez y se sitúan en el lateral derecho del blog para deleite de nuestras visitantes.

3º: Este es un blog abierto, a nadie se le pone una pistola para que entre, se haga seguidor o comente, quien quiere lo hace y quien no pues no está obligado. Aunque si no dicen nada difícilmente podremos conocerlos, ni mucho menos saber si les gusta lo que hacemos.

4º: Se nos puede acusar de muchas cosas pero jamás de dejar de lado a nuestros seguidores, siempre han podido contar con nosotras cuando nos han necesitado y hemos tratado de darles nuestro apoyo incondicional en sus proyectos…, puede que no siempre lo hayamos logrado (es difícil con tantos amig@s ya que en algún momento nos podemos despistar) pero desde luego nos empeñamos y seguiremos haciéndolo como hasta ahora.

5º: Podemos asegurar que las escenas hot, a las que imprimimos tanta imaginación, están contrastadas, por lo que no sólo se pueden hacer sino que es recomendable su  práctica, dejan los músculos tonificados, el cuerpo relajado y una sonrisa de felicidad que dura unos cuantos días.

SokAly es un blog creado desde un principio para la diversión, nuestra y de los que nos visitan. Cualquiera que nos conozca sabe que somos dos personas que nos agradan las bromas y el cachondeo como al que más, que nos apuntamos las primeras a las fiestas. Que cuando han tenido necesidad de algo hemos sido las primeras en acudir y nos ofrecemos voluntarias para lo que necesiten.

No nos gusta hacer este tipo de entrada, no es lo nuestro, de hecho es la primera vez que subimos algo así, pero no estamos dispuestas, ni vamos a consentir que ningún personajillo con complejo de Dios nos critique sin conocimiento de causa y mucho menos que nos insulte o trate de mangonearnos.

Adela y Mariola.

TU BLOG ES UN DELICIOSO PECADO



Aunque cualquiera de los blogs que seguimos tienen contenidos lo suficientemente atrayentes como para poder pecar de una forma u otra  y son merecedores de este premio, sólo podemos otorgarlo a 5 de ellos.


Reglas:


1.- Agradecer a quien te lo dio.


2.- Entregar a 5 blogs que a vuestro parecer os parezcan un "delicioso pecado".


Nuestros elegidos son:

http://vanessacullenwolf.blogspot.com/

http://elbulevarddelaletras.blogspot.com/

http://descubrenos.blogspot.com/

http://la-biblioteca-encantada.blogspot.com/

http://desvariosvarios15.blogspot.com/

viernes, 25 de junio de 2010

CONQUISTADO POR UN SUEÑO-CAPÍTULO 9 - 2ª PARTE



Liana observó el rostro de Aldair y pudo ver la desilusión y el deseo reflejados en él al mismo tiempo, a la vez que su corazón latía desbocado bajo la palma que todavía mantenía sobre su pecho.

-Ni lo intentes -musitó al verle dar un paso atrás. Poniéndose de puntillas y cerrando los puños sobre la suave camisa que llevaba puesta, tiró de él hacía ella enlazando los brazos al cuello-. Bésame.

En el mismo instante que volvió a sentir la ardiente boca de Aldair posarse sobre la suya y con la lengua trazar su labio inferior, supo que no pararía. Lo había deseado desde el mismo instante en que sus ojos se posaron en él, se había convertido en su fantasía..., a la mierda con el angelito bueno de su conciencia que no hacía más que fastidiarla advirtiéndole que lo que hacía estaba mal, le deseaba e iba a tenerlo, así que mentalmente le dio una patada en el culo al querubín mandándolo de vuelta al cielo.
Dejó escapar un suspiro y él aprovechó ese momento para introducirse en su tibia cavidad, rozando sus dientes y paladar con la sinuosa lengua, le enredó los dedos en el pelo y profundizando el beso se apretó más a él amoldándose a lo largo del fibroso cuerpo.

Un estremecimiento recorrió su columna cuando Liana le reclamó ansiosa, sentirla pegada a él y la miel de sus labios saturándole los sentidos le despertaron un hambre salvaje e insaciable. Su sangre hervía ante la necesidad de percibir esa satinada piel sobre la suya, por el anhelo de poseerla y fundirse en ella.
Doblegado ante la pasión que lo consumía la soltó un instante para sacarse aquella prenda que oprimía su torso, incapaz de perder un segundo con aquellas redondas piezas que la cerraban tiró impaciente rasgándola, los pequeños botones salieron despedidos en todas direcciones, lo mismo que los jirones de tela en los que se convirtieron su camisa. Alargó los brazos hacia ella que lo miraba con la cabeza ladeada y mordiéndose el labio inferior, casi se ahoga cuando la vio negar lentamente. El corazón le empezó a latir de nuevo al ver como Liana se agarraba el borde de la camiseta subiéndola pausadamente, dejando poco a poco al descubierto su tersa piel.

Cuando lo vio dar un paso atrás y alejarse de ella estuvo a punto de protestar a voz en grito de desesperación, pero cuando ante sus ojos él se arrancó la camisa a tiras casi lo hace de alegría, mas ante aquella muestra de masculinidad la garganta se le secó de golpe, dejándola sin voz. Deslizó la vista por aquel torso perfecto y no dudó cuando percibió la pasión que reflejaba su mirada, quería sentir aquel cuerpo duro sobre el suyo. Sin darle tregua comenzó a quitarse la ropa, iba a hacerlo con rapidez para disfrutar de su calor cuanto antes, pero al percatarse del brillo de sus pupilas decidió deleitarse un poco más con el fuego que desprendían calentando su piel.

Aldair contempló la redondez de su ombligo, la silueta de sus costillas y jadeó cuando sus senos aparecieron ante él cubiertos por una liviana prenda, había visto esas diminutas telas esa mañana en algunos de esos grandes ventanales y aunque debía admitir que le llamaron mucho la atención, verlo puesto en ella casi le hizo perder el escaso control que tenía, cogió aire para poder hablar.

-La diosa Cliodhna debió reencarnarse en vos, Liana -con dedos temblorosos dibujó el borde del sujetador de encaje negro, provocando escalofríos en la piel de ella-. No encuentro otra explicación para semejante beldad.
-Si yo soy una diosa, tú debes ser un dios -replicó tragando saliva ante la sensual caricia-, semejante a los que suben las de SokAly y que fluyen de sus escritos.
-Os aseguro que sólo soy un hombre, uno que anhela enterrarse en vos.
-Vaya, directo al grano –le rodeó la nuca con las manos y lo atrajo hacia sí-, pues no sabes como me alegra que pensemos los dos lo mismo-, le mordió el carnoso labio inferior, provocando que Aldair cayese sobre ella con un gemido devorando su boca.

Curvó una mano en sus nalgas acercándola más a él, presionando la sólida erección contra su pelvis y restregándose contra ella una y otra vez haciéndola partícipe de su excitación. Absorbió el jadeo de Liana mientras con la otra mano aprisionaba su pecho y jugueteaba con el erecto pezón. Tenía que averiguar si también sabían al elixir de los dioses.
Dejó escapar un gruñido de frustración cuando intentó arrebatarle la oscura prenda que le escondían aquellos senos que ansiaba probar y que se resistía estoicamente a sus asaltos. La suave risa de Liana le hizo apartar las temblorosas manos sin haber conseguido su meta. Nervioso dio un paso atrás. Parpadeó confuso cuando la vio llevar los brazos atrás y un instante después aquella barrera caía al suelo. Clavó los ojos en los turgentes pechos coronados por enhiestos y rosados pezones.

-Definitivamente, sois una diosa -murmuró antes de bajar la cabeza y succionar uno de sus rígidos montículos-.  Deliciosa, sabéis a almíbar.

Liana jadeó arqueando la espalda mientras sus dedos se deslizaban por su espeso pelo acercándolo más a ella. Él la chupaba y mordisqueaba lamiendo la aureola con languidez antes de volver a succionarlos con ansía. Ese hombre estaba haciendo estragos en su cuerpo, pero maldita si pensaba protestar. Notaba como los pezones se hinchaban bajo la caliente boca, deseosa de más presionó su cabeza para acercarlo todo lo posible a ella, retorciéndose a la vez que exhalaba un fuerte gemido. Se abrazó a la ancha espalda dejando las marcas de sus uñas en la abrasadora piel cuando un electrizante ardor la recorrió entera, sintió como el tejido de su ropa interior se empapaba. Apenas si había empezado a tocarla y estaba a punto de tener el mayor el orgasmo de su vida. Las manos de Aldair se desplazaron por sus costados y caderas hacia las piernas, acariciaron sus muslos y ascendieron enganchando el borde de la falda, pausadamente la fue arrastrando hasta dejarla enroscada en la cintura.
Se quejó ruidosamente cuando con un último lametazo se separó de ella.

-Joder, Aldair –masculló agitadamente intentando aproximarle de nuevo.
-Eso será en breve, amor –susurró bajo una leve carcajada-, pero ahora necesito veros-, dirigió su vista hacia abajo-. Por los dioses de la noche...

Tapado tras una diáfana gasa, se encontraba otro tejido igual de impúdico que el de arriba, pero tan diminuto que apenas cubría la deseada entrada a conquistar. La sangre rugió a través de sus venas inflamando aún más su miembro, presionando dolorosamente tras la cremallera del incómodo pantalón. Alzó la vista y la seductora sonrisa que lucía lo acabó de inflamar, se abalanzó sobre ella, rasgó salvajemente la transparente tela y la otra prenda corrió la misma suerte yendo a parar cerca de la camisa. Llevó la mano hacia el húmedo montículo y lo acarició sin dejar de vigilar la lujuriosa mirada de Liana, que cerró los ojos dejando escapar un ronco gemido cuando tanteó con uno de sus dedos entre los pliegues hinchados, lo introdujo dentro de ella moviéndolo en círculos, frotando las paredes de su vagina. Apretó los dientes con fuerza al escuchar su jadeo, lo que más deseaba era sustituir su mano por su erecto miembro dentro de esa ardiente cavidad, tragó saliva cuando ella se frotó contra él, esperaría, guardaría sus ansias hasta que sollozara entre sus brazos, hasta que gritara su nombre envuelta en los temblores del clímax. Cuando sintió el aliento de la agitada respiración de Liana sobre su hombro, alojó otro dedo más en su interior y los curvó, entrando y saliendo enfebrecidamente mientras ella se retorcía de placer, retuvo el aire en los pulmones cuando sus paredes internas los atraparon una y otra vez. Notó las uñas clavarse en su espalda cuando rozó el centro de su ser. Con un grito ahogado ella echó la cabeza hacia atrás hasta dejarla apoyada contra la pared, se inclinó hacia delante y deslizó la lengua por el esbelto cuello antes de fijar los ojos en sus labios entreabiertos por los que escapaban leves gimoteos. Aceleró el frotamiento del hinchado clítoris con el pulgar para prolongar su goce, reteniendo avariciosamente en sus retinas esa imagen de Liana tan sensual, sonrosada y totalmente abandonada a los placeres. Su necesidad por hacerla suya de una vez por todas se desbordó y su verga, que llevaba rato presionando dolorosamente contra su pernera pidiendo alivio, le reclamó alarmantemente. Con dedos temblorosos trató de abrir el cierre del pantalón, pero por más que lo intentó el maldito continuamente se le resistía.
Estaba a punto de soltar una maldición cuando la suave palma de ella acarició su palpitante erección por encima de la tela, cerró los párpados resollando ante tan súbito deleite. Tironeó de la prenda en un vano intento de arrancársela mientras detenía la caricia agarrándola por la muñeca.

-Si seguís tocándome me derramaré como un muchacho dentro de estos pantalones del infierno -aclaró con un gruñido al ver las dudas reflejadas en el resplandeciente rostro, sin cejar de luchar con la resistente botonadura.
-Déjame a mí –musitó sin aliento al percatarse de la gruesa silueta que resaltaba en la entrepierna.

Con dedos ágiles lo desabrochó y bajó la cremallera con lentitud sin desprender la mirada de la de él, quedó atrapada en el círculo de sus brazos cuando con un siseo los estiró para apoyar las palmas contra la pared haciendo resaltar la flexible musculatura, mordiéndose el labio inferior deslizó la vista por aquel espléndido torso -que se contraía debido a la alterada respiración de Aldair- deseosa de tener entre las manos el tesoro que él escondía entre sus piernas.
La sorpresa fue mayúscula cuando por la falta de slip la “cosita” saltó inquieta y lacrimosa buscando consuelo. La boca se le hizo agua y por primera vez en su vida se alegró que una compra hubiese sido una banalidad. Deseosa de apreciarlo en todo su esplendor tiró sin ninguna contemplación del pantalón hacia abajo.

-Madre mía... está visto que ganas en las distancias cortas –dijo boquiabierta-, esto es estar bien dotado.
-¿Eso supone un inconveniente para vos? –preguntó dejando caer la cabeza en el hueco de su cuello y depositando unos besos calientes en él.
-No creo, cuando me lo propongo puedo llegar a ser muy elástica -contestó sonriendo-, ¿te animas a comprobarlo?
-Contad conmi... -resolló impactado cuando la cálida palma se cerró a su alrededor-, conmigo.

Liana saboreó el momento de acariciar esa soberbia longitud, pues le parecía imposible que la fantasía que le había acosado nada más conocerle se estuviese haciendo realidad. Su dedo capturó la gota que sobresalía extendiéndola a lo largo de la palpitante cabeza. Aldair masculló su nombre roncamente.
Enardecida ante la reacción que le provocaba su contacto, cerró los puños en torno suyo y con firmeza comenzó a masturbarlo.

-Oh, señor...
-Señor, no -las comisuras de sus labios se alzaron hacia arriba cuando él emitió un agónico gemido al rozarle suavemente con las uñas-, Liana.

Las sedosas caricias lo estaban empujando hacia el cielo y aunque el volar resultaba enloquecedoramente placentero, prefería que ella le acompañase en el deleitoso ascenso, casi al límite de su aguante la agarró de las muñecas y la alejó de él.
Sin separar la vista de ella, se agachó lo suficiente para despojarse de sus botas, luego a puntapiés se sacó los pantalones y los envió lejos. Recorrió el cuerpo de Liana hambriento, la destrozada fina gasa que cubrían las torneadas piernas, la falda por la cintura, sus pechos desnudos llamándole a gritos, sintió endurecerse un poco más si eso era posible.
Ardiendo por los cuatro costados la empujó hasta dejarla apoyada contra la pared antes de rodearla con un brazo y elevarla del suelo. Jadeó cuando ella le ciñó la cintura con las piernas dándole total libertad para que la poseyera, resollando guió el lloroso miembro hasta su rociada entrada y con un poderoso movimiento de caderas se clavó en su interior. Casi cae rendido de rodillas cuando el acuoso terciopelo de su cavidad lo rodeó.

Gritó extasiada al sentir el ansiado grosor dentro de ella, clavando sin piedad las uñas en sus amplios hombros. Se abrazó a él mientras su cuerpo se dilataba para que le invadiera profundamente.
Aldair se retiró con enloquecedora lentitud y volvió a penetrarla de igual manera. Con cada larga y pausada estocada, la necesidad que tenía de él se acrecentaba hasta extremos antes desconocidos para ella. Dudaba que fuese capaz de sobrevivir a semejante placer, pero no le cabía duda que encontrarían su cadáver con una amplía y satisfecha sonrisa reflejada en su rostro. Un imprevisible orgasmo la barrió como una portentosa tormenta cuando fue embestida por su pujante erección, cayendo desmadejada entre sus brazos como una muñeca de trapo, repitiendo su nombre entre sollozos.

Aldair no pudo seguir por más tiempo con esos sosegados embates, arremetió con fuerza en su sedosidad incapaz de parar y perdiendo el control al escucharla clamar su nombre, se dejó llevar por el explosivo clímax.
Señor, no recordaba haber sentido nunca nada tan desgarrador.
Con la respiración aún por recobrar, se separó para contemplar su ruborizado rostro, tenía los labios hinchados y cuando sus párpados se elevaron pesadamente y le miró, supo que nada volvería a ser igual.
Un avaro pensamiento hizo mella en él al recordar lo fácilmente que se deslizó dentro de ella, quería haber sido el primero en probarla y en llenarse los oídos con sus embriagadores gemidos, mas a pesar de que no le hubiese donado el regalo de su doncellez, la verdad se abrió paso en su alma.
Esa mujer era suya.
Se obligó a retirarse, la dejó de pie y sin dejar de abrazarla acarició la sudorosa mejilla con los nudillos.

-Debo confesaros, señora, que nunca pensé que las mujeres de esta época fuesen tan fogosas.
-Debo confesarte –bromeó siguiéndole la corriente-, que para lo mayor que eres no creí que se te diera tan bien esto.
-¿Me estáis llamando viejo? –entrecerró los ojos.
-¿Yo? -rió-, eres tú el que se empeña en hacerme creer que tienes un montón de siglos sobre tus espaldas.
-Muchacha, sois única para enfriar un apasionado momento –replicó alzando una ceja-, hasta ahora no había pensado en ello.
-Quizá no debería decirlo porque podría inflar tu ego –pasó un dedo a lo largo de su tórax, quedó hipnotizada por la ondulación de los músculos bajo su tenue caricia, se detuvo trazando lentos círculos sobre el pezón-, pero ya quisieran muchos jóvenes-, se lo pellizcó provocando que él bufase-, tener...

No pudo seguir hablado, Aldair cubrió su boca con un beso arrollador y la atrajo de nuevo a su cuerpo, suspiró sorprendida cuando su flaccidez recuperó vigor y presionó con firmeza sobre ella. Rompió el beso riéndose.

-Sí, ya quisieran muchos jóvenes –afirmó con los ojos brillando de deleite ante lo que estaba por venir-. ¡Madre mía! Eres todo un campeón.

Su risa se cortó de golpe cuando Aldair la alzó de nuevo y de una potente estocada la penetró. Ella le abrazó envolviendo una vez más las piernas alrededor de su cintura y gimió cuando sin dejar de besarla se puso en marcha hacia el dormitorio, desencadenando con el movimiento un ramalazo de placer que la recorrió entera dejándola temblando. La depositó sobre la cama y con toda la delicadeza que era capaz se tumbó sobre ella, que se aferraba fieramente a él.

Aldair dejó escapar el aire entre los apretados dientes cuando se arqueó tomándole más profundamente. Con lentas acometidas él comenzó a ondularse  aumentando el ritmo poco a poco, enviando una ola de placer detrás de otra a su enfebrecido cuerpo.

-No dejéis de mirarme, Liana –farfulló-, me gusta ver vuestras negras pupilas cuando alcancéis el cielo.

Con esfuerzo le obedeció y al ver sus candentes iris posados sobre ella, los músculos de su vientre se contrajeron por el devastador orgasmo.

-Sí... oh, sí... –sollozó con la voz rota cuando su cuerpo empezó a sacudirse con la fuerza de la culminación.

Envuelto por la neblina de la pasión la agarró por las nalgas y la alzó más hacia él aumentando la cadencia de sus embestidas mientras las sedosas paredes internas lo aprisionaban y sus convulsiones lo acercaban a la gloria. Con un ronco resoplido se sacudió unas pocas veces en su interior hasta quedar inerte sobre una trémula Liana. Sepultó el rostro en el cuello sudoroso bañándolo de besos mientras se regulaba su respiración y unas pocas fuerzas regresaban a él, las justas para rodar a un lado arrastrándola consigo bajo el cobijo de su abrazo.

-Me habéis llevado al paraíso –depositó un beso sobre su frente-. Nunca pensé que la muerte pudiese ser tan dulce.
-Amén –restregó la mejilla contra su torso y jugueteó con uno de sus ásperos pelos.

Se mantuvieron en silencio durante unos minutos, cada uno sumergido dentro de sus pensamientos.
Liana estaba desconcertada con su proceder, era la primera vez que se acostaba con un desconocido y uno medio loco además, no sólo por su forma de hablar, sino porque decía venir del pasado, “dejad que los chiflados se acerquen a mí” pensó intentando no reírse, porque si todos eran como este les daría la bienvenida con los brazos abiertos; otra novedad es que no sólo tuvo que conformarse con un único orgasmo, sino que disfrutó de tres arrolladoras, intensas y magníficas culminaciones, donde incluso le pareció vislumbrar al angelito que con tan poca sutiliza expulsó de su hombro.
Miró de soslayo hacia el hombre que la acurrucaba entre sus brazos y que permanecía con los ojos cerrados, era muy guapo y un excelente amante, un poquito raro, si, pero encantador y tierno. Si no tenía cuidado, se podría hacer adicta a este escocés.

 Continuará...

jueves, 24 de junio de 2010

PREMIOS ESPECIALES PARA UNAS AMIGAS QUE TAMBIÉN LO SON

Este jueves les toca el turno a otras dos amigas que han estado con nosotras desde el comienzo y a las que conocemos desde mucho antes de introducirnos en este maravilloso mundillo.



Maribel de http://mardetintayletras.blogspot.com no sólo escribe de lujo y hace que una vez empieces a leerla te conviertas en su fan, es que también es simpática y es un placer tenerla como amiga y hablar con ella por el msm, cosa que echamos de menos, pero por circunstancias de la vida no puede ser por ahora.
Gracias por estar ahí, por habernos alegrado la vida con tus comentarios y ánimos.




¿Y qué podemos decir de nuestra citu de http://enamoradadelasletras.blogspot.com? Nos conocemos hace tanto ¿verdad? Eres todo corazón y con tus historias llenas de fantasía y amor lograste cautivarnos, esperamos que nunca pierdas esa imaginación que tienes y que sigas plasmándolas en tu precioso blog.
Gracias a ti también por estar ahí y comentarnos diariamente.

miércoles, 23 de junio de 2010

INCREÍBLE, PERO YA TENEMOS MÁS DE 200 SEGUIDORES ¡¡YUJUUUU!!





OS QUEREMOS



SIGNOS ZODIACALES Y SU PEQUEÑA LEYENDA


Y aquí os presentamos a nuestro centauro particular. Decidnos ¿qué os parece el animalito?



Símbolo El Centauro: Representa el centauro que añora trascender su parte animal a su parte humana y contactar el cielo con su flecha.
Planeta regente: Júpiter. 
Elemento Fuego: Se le asocia con el entusiasmo, con la tendencia a lo casual. Cierta holgura para amar. 
Cualidad Mutable: Flexible y adaptable. 
Color: Morado o lila. 
Metal: Estaño. 
Parte del cuerpo: Caderas y muslos. 
Frase clave: Yo veo. 
Palabra clave: Libertad.

La leyenda:

Esta constelación es la imagen del centauro Quirón, un ser que se distinguía de los demás por su sabiduría y conocimientos y que crió a Jasón, Aquiles y Eneas. 
Hijo de Cronos y la ninfa Filira. Hay dos versiones sobre lo que ocurrió (y me tema que nunca sabremos la verdad, snif) una es que la la oceánide se había transformado en yegua intentando huir del acoso de Cronos, quien finalmente la había alcanzado y la otra es que él se había transformado en caballo mientras copulaba con Filira al ser descubierto por su mujer, Rea.
Según la leyenda, su madre al ver que había engendrado un monstruo (mitad caballo-mitad hombre) rogó a los dioses que la transformaran siendo convertida en el árbol del tilo .

En el transcurso de un combate Quirón fue herido por una flecha empapada en la sangre de la Hidra Lerna, lo que le produjo terribles dolores. Puesto que era inmortal, no quiso seguir viviendo con una perpetua agonía, por lo que con el consentimiento de los dioses ofreció su inmortalidad a Prometeo, muriendo poco después. Zeus lo puso entre los astros del cielo constituyendo la constelación de Sagitario (el Arquero).

Famosos nacidos bajo este signo:

Winston Churchill, Frank Sinatra, María Callas, Walt Disney, Lope de Vega, Rafael Alberti, Carlos Gardel, Bethoven, Brad Pitt, Britney Spears, Christina Aguilera, Jake Gyllenhaal, España y la gran escritora Macu Marrero.




(Información obtenida de San Google)

DIPLOMA CONCURSO BELLAS Y BESTIAS CON "EL BESO DE LA MUERTE"

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DIPLOMA CONCURSO EL BIEN Y EL MAL CON "EL ROSTRO DE LA INOCENCIA"

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PREMIOS LITERARIOS

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